Hace seiscientos años,los cruzanoches, seres malditos con un poder extraordinario, se adueñaron de todos los continentes. La humanidad tuvo que refugiarse en el océano, incluyendo a la joven Aster Oberon y a su familia de piratas. Pero cuando el hermano de Aster es asesinado en una épica batalla en el mar contra los cruzanoches, ella y el resto de su familia son obligados a comenzar una nueva vida en tierra.
Cuando un atractivo cruzanoches llamado Will les ofrece a los Oberon protección y trabajo en su opulenta mansión, a Aster le resulta sospechoso. Como la arrogante y privilegiada mano derecha del cruel príncipe, Will representa todo lo que Aster odia. Pero a medida que él da muestras de empatía y amabilidad, Aster no puede ignorar la irresistible atracción que parece estar surgiendo entre ambos. Y más aún: Will le abre los ojos ante una nueva realidad: hay monstruos peores que los cruzanoches, monstruos que podrían estar detrás de la muerte de su hermano.
Y cuando Aster emprenda la caza estos monstruos, descubrirá oscuros secretos que pondrán en duda todo lo que creía saber sobre su familia, sobre su mundo y sobre sí misma.
Siete años dan para mucho.
Ashley Jones te diría que, en siete años, una persona puede aprenderlo todo acerca de perder y ganar lo más vital de la vida.
Brody Sanders diría que son suficientes para planear una venganza perfecta.
Maia Campbell-Dávalos diría que, con mucho esfuerzo y el apoyo de una gran familia, en siete años puedes llevar las riendas de tu vida de un modo que nunca nadie imaginó.
Y Kellan Hyland... Bueno, en realidad, si se lo preguntaras a Kellan posiblemente te miraría a través de sus gafas de sol, gruñiría algo, devolvería la atención a su guitarra y te ignoraría por completo.
Lo que está claro es que, aunque hayan pasado siete años, Rose Lake todavía tiene muchas historias sin resolver. Quizá demasiadas.
Y ha llegado el momento de completarlas.
En Rose Lake hay un concurso de buzones Free Library cada Navidad y gana el vecino que tenga el buzón más bonito para libros.
Hay un festival de otoño que incluye subastas de calabazas y concursos de cortar leña con hacha.
Hay un solo restaurante, pero es posible que sirva el mejor chocolate caliente del mundo.
Hay un lago, claro, rodeado de montañas y espesos bosques, y sus habitantes apenas pasan de las mil personas.
Es, según Vera, el pueblo perfecto para resurgir.
Según Maia, un rincón perdido del mundo, entre las montañas de Oregon (Estados Unidos).
Según Martin es el mejor sitio para nacer y crecer.
Y según Kellan… Para él, Rose Lake es el lugar más hermoso y doloroso del mundo.
ES 1990 EN NUEVA YORK, Y LAS VIDAS DE DOS CHICOS EN PLENA CRISIS SE CRUZAN POR CASUALIDAD Y CAMBIAN PARA SIEMPRE.
Adam es un fanático del cine, tiene diecisiete años y un chico muy guapo lo acaba de invitar a salir. ¡Su primera cita! Con el corazón a mil, Adam acepta y se enamora de Callum, como pasa en las películas.
Ben está obsesionado con la moda, tiene dieciocho años y se ha ido de casa después de que su madre descubriera su colección de revistas gays. Pero, al llegar a Nueva York, Ben empieza a sentir su sexualidad menos como un secreto y más como una insignia de honor.
Entonces Callum desaparece y deja a Adam con el corazón roto, y Ben descubre que el mundo que acaba de descubrir no es tan abierto de mente como pensaba. Cuando Adam por fin encuentra a Callum, se entera de que el chico al que ama está muy enfermo. Y, en un encuentro casual cerca del hospital donde Callum está ingresado, Ben y Adam se conocen. Cuando ambos empiezan a abrirse a las posibilidades del amor y la vida queer, se dan cuenta de que, a veces, las únicas personas que pueden ayudarnos son las que nos ven tal y como somos, en todo nuestro esplendor, por caótico que sea.
Además de una carta de amor a Nueva York y al poder liberador de la amistad queer, Cuando me llamas por mi nombre es una novela conmovedora y esperanzadora sobre los momentos cruciales de nuestra juventud que nos rompen el corazón y las personas que vuelven a unir las piezas.