Dos grandes enemigos están de continuo a sus puertas: la oligarquía, por la cual el pequeño número domina al mayor, y la anarquía, en que cada individuo celoso de su independencia, se opone al voto general. Rodeados e estos riesgos, ¿cuáles son sus medios de defensa? No tiene otros que su régimen interior, y quien no podrá salvarlos, sino en tanto que imponga constantemente al cuerpo entero la necesidad de la moderación de la reflexión y de la perseverancia. José Núñez de Cáceres
Nuestro pedazo de isla, nuestra bella y entrañable Quisqueya, ha sido desde sus orígenes mismos, una ingenua a la que casi todos, de una manera u otra, de buena o de mala fe, han engañado; han usado para servir intereses extranjeros o intereses particulares, según fuere el momento histórico que se estuviese viviendo. Manolo Tavárez Justo
Para que esto se realice creo que, si el capital mejor aconsejado se decidiera a hacer concesiones, a reintegrar hasta cierto punto a los trabajadores en la situación que antes tenían; a hacerlos si no socios, a lo menor participantes en cierto grado de los proventos que recauden; a convenir con la equidad que requieren todos los contratos humanos, sobre todo en aquellos que se desea obtener cooperación enérgica y eficaz en trabajos rudos como son los del campo. Pedro Francisco Bonó
Mucho conozco al pueblo dominicano. Abandonado siempre a sus propias fuerzas, ha luchado siempre por su libertad, y siempre sus esfuerzos se han visto coronados por el éxito deseado. Puede por un momento ser dominado por los extraños, porque la sorpresa del acto que cambie su condición política, le embargue los medios de resistencia y acción; más pesado ese primer momento de estupor, se levantará como un solo hombre, obedeciendo a un solo pensamiento, para oponerse a quien pretenda arrebatarle su libertad, su independencia. Tomás Bobadilla
¡CONOCE LA VERSIÓN DE ESTA HISTORIA CONTADA POR LAS CRIATURAS SUBMARINAS! En esta parlanchina aventura acuática, acompaña a Dory y a sus otros chiflados amigos en una misión para encontrar a su familia. Habrá risas (y no sólo las del pez payaso); habrá lágrimas (principalmente de una almeja desconsolada); y, lo más importante, habrá mucha familia.
Este relato muestra cómo a veces una decisión puede transformar radicalmente toda una vida... y esto es justo lo que le sucede a Charlie. Ha sido elegido para visitar la maravillosa fábrica de chocolate Wonka. Su manera de ser hará que el señor Wonka se fije especialmente en él.