Ricos e inteligentísimos, los hermanos Lively -Hades, Apolo, Hermes, Afrodita y Atenea- son muy populares, aunque nadie osa acercarse a ellos: todo el mundo los conoce, pero la gente procura evitarlos. Cada viernes por la noche organizan unas veladas conocidas como los Juegos de los Dioses, y se muestran implacables con sus adversarios. No hay modo de vencerlos.
Cuando Haven llega al campus en su primer año de universidad, los Lively le provocan una mezcla de fascinación y de temor, hasta que Hades se fija en ella…
Entre ambos surge un amor irrefrenable, que pronto se convertirá en un auténtico descenso a los Infiernos.
En realidad, los juegos que practican en Yale solo son una minúscula parte de lo que hay oculto tras ellos, la apuesta es muy alta y Haven ignora que la pieza principal de la partida es precisamente ella.
El amor suena bien en todas sus versiones.
Juliette vive en un agujero. Se sienta en él y ve la vida pasar. No le gusta su trabajo. No tiene inquietudes. No recuerda lo que significa soñar. Y hace tiempo que renunció al amor.
Pero, entonces, un hombre muere.
Y todo cambia.
De repente, se encuentra en un pequeño pueblo de casas de colores y su camino se cruza con el de otras personas que acabarán siendo imprescindibles para ella. Una anciana a la que le atormenta la tristeza de las flores, un niño sin voz que las roba, un hombre que ama los libros y las cosas brillantes con la misma intensidad, un pintor incapaz de acabar un cuadro…
Todos ellos, junto a un puñado de cartas olvidadas, ayudarán a Juliette a entender que el amor existe y que es maravilloso en todas sus versiones.
Bienvenidos a Kingmakers, la universidad más violenta del mundo.
Unidos por la sangre, separados por amor…
En los oscuros pasillos de Kingmakers, la despiadada universidad de la mafia, los descendientes de las familias más temidas del mundo han venido a aprender cómo imponer su poder y el miedo.
Leo, amigo incondicional de Anna desde que ambos era niños, se adentra con ella en un mundo donde el amor es un arma, la confianza es una víctima y la supervivencia es la única victoria que importa.
Pero el mayor peligro lo representa Dean Yenin, heredero de la Bratva con una sed de venganza tan despiadada como su corazón. Dean quiere destruir a Leo y arrebatarle todo lo que ama… empezando por Anna.
¿Podrá recuperar Leo a su alma gemela? ¿O habrá perdido a Anna para siempre?
A MAGIA EXISTE, SI SABES DÓNDE BUSCARLA.
Todo comienza con una clase en una vieja sala de cine, Folclore 517: Leyendas urbanas y mitos locales, impartida por una mujer a la que llaman la Profesora.
La mayoría de los estudiantes cree que las historias de la Profesora son ficción, pero Holland St. James siempre ha estado convencida de que la magia es real.
Su búsqueda de la verdad la conduce a un mundo nuevo y deslumbrante, a un letal ultimátum oculto en el corazón de Los Ángeles y hasta un magnético desconocido que afirma que lo han enviado para salvarle la vida.
Pero en este embriagador mundo todos mienten, incluso el desconocido. Y si Holland no consigue descubrir en quién puede confiar, su mágica realidad podría dejar de ser un sueño de Hollywood para convertirse en una pesadilla.
"La vida es una carrera de obstáculos. Tú eres la que escribe el final".
A Blue no le gusta ser Blue. Se conformaría con ser normal, aunque el mundo se esfuerce en recordarle que no encaja en esa definición.
Jake no está seguro de ser feliz siendo Jake. Así que, cuando comienza a cruzarse con versos por el instituto, los va recogiendo y, sin darse cuenta, acaba embarcándose en la misión más loca de su vida: encontrar a la chica que los ha escrito
Una nueva comedia romántica situada en la NASA en la que una científica se ve obligada a trabajar en un proyecto junto a su archienemigo... con resultados explosivos.
Bee Königswasser se rige siempre por un código muy sencillo: ¿qué haría Marie Curie? Si la NASA le ofreciera liderar un proyecto de neuroingeniería, un sueño hecho realidad después de pasarse años malviviendo con las migajas del mundo académico, Marie aceptaría sin dudarlo. Obvio. Pero la madre de la física moderna nunca tuvo que codirigir ningún proyecto con Levi Ward. A ver, Levi no está nada mal: es alto, moreno y tiene una mirada de lo más penetrante. Pero Levi dejó muy claros sus sentimientos por Bee en la universidad: es mejor que dos enemigos trabajen cada uno en su propia galaxia muy muy lejana.