Una joven lectora muy exigente no aceptará clichés en esta historia. No hay princesas en peligro, dragones y brujas malvadas. Ni violencia ni alcohol: no son buenos para los pequeños lectores. Pero los cuentos clásicos y de hadas están llenos de clichés y detalles políticamente incorrectos... y si quieres eliminarlos, puedes obtener resultados bastante extraños. Una historia que lo da vuelta todo para dejarnos con una gran sonrisa en la boca.
Una novela sobre aquellas historias de amor que todavía no han escrito su último capítulo.
¿Qué determina el verdadero final de una relación?
¿Es posible seguir hablando con un ex sin poner en peligro una relación actual?
Puede ser difícil, pero no imposible, siempre y cuando se sigan unas normas estrictas:
1. Limitar las conversaciones a una hora a la semana.
2. No verse nunca en persona.
3. No enamorarse de nuevo.
Este nuevo contacto casual entre dos personas que una vez compartieron una vida no debería ponerlo todo en peligro... ¿no?
Estamos en 2003, meses después de que Estados Unidos le declare oficialmente la guerra a Irak y de que el panorama político del país haya cambiado.
Shadi mantiene la cabeza gacha con el hiyab puesto. Está demasiado ocupada ahogándose en sus propios problemas como para lidiar con los fanáticos.
Su nombre significa «alegría», pero a ella la persigue la tristeza. Su hermano ha muerto, su padre se está muriendo, su madre se desmorona y su mejor amiga ha desaparecido misteriosamente de su vida. Y luego, por supuesto, está el asunto de su corazón…
La jirafita está triste, se siente diferente a los demás porque... ¡no tiene manchas! Claro que en su clase también hay una cebra sin reyas, un león sin melena y un hipopótamo que no sabe nadar y eso le va a ayudar a no preocuparse tanto.
La verdad sobre el plan de Sera ha salido a la luz, y ha hecho pedazos la frágil confianza que se había forjado entre ella y Nyktos. Rodeada de personas que no confían en ella, solo le queda cumplir con su deber. Hará lo que sea necesario para acabar con Kolis, el falso Rey de Dioses, y su gobierno tiránico en el Iliseeum, y así detener la amenaza que supone para el mundo mortal.
No obstante, Nyktos tiene un plan, y mientras trabajan juntos lo último que necesitan es la innegable y abrasadora pasión que continúa ardiendo entre ellos. Sera no puede permitirse enamorarse del torturado Primigenio, especialmente ahora que la posibilidad de obtener una vida alejada de un destino que nunca quiso está más cerca que nunca.
Y cuando Sera comienza a darse cuenta de que quiere ser más que Consorte solo en el nombre, el peligro que los acecha se intensifica. Los ataques en las Tierras Umbrías se multiplican y cuando Kolis los convoca a la Corte, un nuevo riesgo se hace evidente. El poder Primigenio de la Vida crece en su interior y, sin el amor de Nyktos (una emoción que él es incapaz de sentir), no sobrevivirá. Eso si consigue alcanzar su Ascensión y Kolis no la atrapa primero.
Cuando los dioses hacen las reglas, los jugadores deben elegir: ¿sacrificar su amor para salvar el mundo o elegir el amor y dejar que todo arda? Han pasado seis meses desde que Alessa salvó su isla de la destrucción, y la joven ya está deseando disfrutar de su merecido descanso junto a su antiguo guardaespaldas, Dante. Pero Dante está convencido de que los dioses aún guardan más retos para él. Y, sin sus poderes, un simple beso de Alessa podría matarlo. Desesperado, Dante se embarca junto con Alessa y sus amigos en un viaje con el fin de restaurar su poder. Pero Alessa le oculta a todo el mundo la terrible consecuencia de su última batalla: una siniestra oscuridad está consumiendo su mente. En una ciudad perdida, los dioses revelarán su prueba final, y Dante y Alessa serán la última esperanza del mundo. Pero, ¿será su amor el precio a pagar por la victoria?