Otro viaje en el tiempo del topo Felipe, esta vez a los juegos olímpicos de la Antigua Grecia.
El topo Felipe se reencuentra con sus queridos Quique y Teo. En el cole se celebran unas jornadas deportivas con el motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos. Felipe les cuenta que las olimpíadas ya se celebraban en la Grecia clásica. Con el reloj mágico deciden viajar hasta la primera edición de los juegos, en el 396 a.C. en la ciudad de Olimpia. Una vez allí, los tres amigos conocerán a Corebus, el auriga de la princesa Cinisca, y a Perla, su yegua. Perla está enferma y no puede competir en la carrera, pero Felipe ayudará a que se recupere.
¡Únete a Enzo Brown y su equipo en la tercera entrega de la serie que coronará al baloncesto como el deporte rey!
¡Balonmano, voleibol, hockey! Parece que todo el mundo quiere jugar a su deporte en el recreo y no hay espacio suficiente para todos, ¡esto es un caos! La única solución de la directora para restablecer la paz en el patio es participar en las Olimpiadas Escolares. Entre formar un equipo de baloncesto 3x3 y lidiar con un compañero en Las Cabras al que nadie entiende, Enzo tendrá que hacer malabares para llegar a todo ¿Se las apañará?
Si esto no fuera poco, por fin Enzo tiene entre sus manos la carta que su padre le escribió antes de desaparecer. ¿Y si esconde un mensaje oculto? ¿Qué es lo que su padre quería decirle realmente? Enzo y los Guardianes del Aro necesitan saber la verdad.
Elle es guionista y tiene ventisiete años. Cuando le ofrecen la oportunidad de escribir el guion de una gran película en Nueva York, solo tiene un problema: odia Nueva York, está bloqueadísima con el guion y tiene que entregarlo al final del verano y, por si fuera poco, su nuevo vecino es Parker Warren: el soltero multimillonario con el que se enrolló hace dos años y que ahora es, simultáneamente, la inspiración de sus guiones y su archienemigo.
Un verano. Una pared que los separa. Él tiene que fingir mantener una relación estable durante un momento delicado para su empresa tecnológica. Ella tiene que escribir un guion ambientado en ocho localizaciones newyorkinas a las que solo el tiene acceso exclusivo.
Elle está a punto de vivir un verano de película. Aunque tal vez no sea la que ella esperaba.
Nora es una buena chica. Responsable y sensata, procura llevar una vida discreta como influencer, alejada de los viejos hábitos que la definían hasta hace unos años. Sin embargo, va a pasar el verano en su pueblo, y eso la aterra y emociona a partes iguales. Cantaroja saca su lado más salvaje e imprudente. Y Nora no puede permitírselo.
Marc, en cambio, está lejos de ser un buen chico. Es el hermano pequeño de su mejor amiga, le gustan las emociones fuertes y no disimula su atracción por Nora. Para colmo, son vecinos. Marc es, precisamente, el tipo de compañía que Nora necesita evitar a toda costa.
Separados por escasos metros de terraza y con vistas a sus respectivas habitaciones, resistirse a la adrenalina que sienten cada vez que están juntos no será nada fácil…
¿Puede un solo verano alterar el rumbo del resto de sus vidas?
ME ENCANTA ESE MOMENTO DEL DÍA EN EL QUE ESTOY EN CASA CON MAMÁ, CENANDO, SOLO FALTA LA MÚSICA SUAVE SONANDO DE FONDO. HABLAMOS DEL CIELO. YO LE PREGUNTO SI LE GUSTA Y ELLA ME RESPONDE QUE SÍ, PERO POR LA NOCHE. A MÍ, EN CAMBIO, ME GUSTA MUCHO MÁS POR EL DÍA. ¿Y A TI?
“Los niños nacen para ser felices”, escribió José Martí; y es este el secreto que deben saber todos los padres, maestros y adultos que inciden en la vida de los niños. Sembrar en el corazón de los niños la buena semilla, más allá de la riqueza o la pobreza, es la única garantía para que su paso por la vida sea pleno y maravilloso. Eso lo sabe Theo, el protagonista de esta hermosa historia que, acompañado de Santa, su trineo y sus venados se remonta al pasado, en un viaje inmemorial que busca descubrir la clase de semilla sembrada en el corazón de unos niños que de adultos, plantaron terror y desconsuelo en el mundo.