Enormes DRAGONES escamosos vagaban por los cielos en los lejanos días de antaño.
Les encantaba llevar calzoncillos en sus vuelos, de colores brillantes y de gran tamaño.
Después de agujerear toda su ropa interior, los dragones se embarcan en una aventura por el reino de Calzoncilandia en esta divertidísima historia de los creadores del bestseller ¡A los extraterrestres les encantan los calzoncillos!
Sadie Revelare siempre ha pensado que la maldición de que se le rompa el corazón cuatro veces merece la pena si así retiene su magia. Pero cuando a su abuela le diagnostican un cáncer terminal y su primer amor, Jake McNealy, reaparece tras diez años, su vida tan cuidadosamente estructurada empieza a desmoronarse.
Tras la noticia de su abuela, Seth, el hermano gemelo de Sadie, vuelve a casa, trayendo consigo secretos familiares que podrían ponerlo todo patas arriba. Si su abuela fallece, Sadie no está segura de poder mantener a la familia unida y su don bajo control.
Cuando sus sentimientos por Jake se reavivan, y la salud de su abuela empeora día a día, Sadie tendrá que tomar una difícil decisión: ¿es el amor más importante que la magia?
Una novela perfecta para lectoras de romántica y fantasía, con una historia y estilo que te hará sentir como en casa.
En cuanto a la Navidad se refiere, todo el mundo dice que ¡los elfos son los mejores! Pero el duende Gilbert sabe que eso son habladurías. Los elfos tienen la reputación de ser muy trabajadores, ¡pero los duendes también trabajan duro! Gilbert cree que puede trabajar más duro que ninguno de ellos, y por eso, se infiltra en el taller de Santa con su mejor disfraz de elfo para probarlo. ¿Pero qué puede hacer un solo duende en comparación a un equipo de elfos?
¿Alguna vez has tenido miedo durante la noche? ¿O te has sentido como si hubiera una nubecita gris en tu interior? ¿Te has enfadado un poco en cierta ocasión porque querías que algo te saliera ya? ¿O has pensado que algo no se te daba bien y a los demás sí?
Acompaña a Pedro y a Julia y aprende qué esconden todas estas emociones.
En una ocasión creí que lo había conseguido. Fue con un cuento que ahora se titula “La patrona”. Pero cuando lo terminé y lo examiné detenidamente, comprendí que no era lo bastante bueno. No lo había logrado. Yo no tenía ese don, y punto. Así que al final cambié el final y lo transformé en una historia de no fantasmas. Desde 1958, año en que llevé a cabo mi investigación sobre las historias de fantasmas, he seguido leyendo todas las nuevas que han ido llegando hasta mí. Puede que se me hayan escapado una o dos, pero nada de lo que yo haya visto publicado desde entonces se ha acercado siquiera al nivel del selecto grupo de este libro. Espero que estas historias de fantasmas les resulten espeluznantes. Que les den escalofríos y perturben sus pensamientos. Fueron escritas precisamente con ese objetivo.» – Roald Dahl
Una historia sobre el ingenio y la corrupción urbanística.
Mi nombre es Bern, diminutivo de Bernardo. Tengo cuatro patas, ojos oscuros, pelo abundante con manchas blancas y marrones por el lomo. Peso…, peso mucho, pero eso ahora no importa. Lo importante es que tengo un buen cerebro. Soy el único que piensa en la casa de locos en la que vivo. No sé qué harían en esta familia sin mí. Siempre los saco de los líos en los que se meten. Por eso quiero ser yo el que cuente lo que pasó cuando la señora Moon se presentó con un trozo de fantasma…