El amor es una mierda.
No sé en qué momento se torció todo. No sé si fue dejar que un hombre me convenciera de que, de repente, las cosas que nunca he querido eran las más adecuadas para mí, o confiar a ciegas en la persona con la que desperdicié tres años de mi vida lo que me ha traído hasta aquí.
Hasta Cherry Peak. Un pequeño pueblo en el corazón de Alberta, Canadá. Y pueblo natal de la nueva promesa del country, Brody Steele.
Un breve encuentro basta para catalogarlo como un imbécil integral. Un famoso arrogante, convencido de saberlo todo y con un complejo que no tengo paciencia para soportar.
Sin embargo, si tan mal me cae como intento convencerme, ¿por qué no dejo de buscarlo entre la gente? ¿Por qué sus gestos -tan sorprendentemente atentos- derriten el muro de hielo que he levantado entre los dos?
Cherry Peak tenía que ser mi borrón y cuenta nueva, un sitio donde sanar y empezar de cero. Y, justo cuando empiezo a recomponer los pedacitos de mi vida, Brody se dispone a marcharse, como si no se hubiera convertido ya en una pieza esencial de ese proceso.
La idea de perderlo me quita el sueño. No sé si algún día lograremos encontrar el equilibrio… o si todo este tiempo no hemos hecho más que engañarnos el uno al otro.
Ana y Gilbert han formado una bonita familia en Ingleside. Con cinco hijos en casa y uno más en camino, Ana está inmersa en su papel como madre y ahora también como anfitriona de la insufrible tía de Gilbert. Ana es feliz viendo crecer a sus hijos y disfrutando de los placeres de la cotidianidad hasta que nota que Gilbert empieza a distanciarse de ella.
Reflexiones sobre la familia, el amor, la guerra o el duelo se dan cita en Ana de Ingleside, la novela que cierra el ciclo protagonizado por la indómita Ana Shirley, la pelirroja más entrañable de la literatura, quien, con su optimismo y vitalidad, se ha ganado un hueco en los corazones de lectores de todas las edades.
Ana Shirley abandona su escuela de Avonlea para estudiar una carrera en la Universidad de Redmond y deja atrás su isla, el entorno en el que ha crecido y a sus mejores amigas. Buscar alojamiento, visitar su lugar natal, lidiar con pretendientes y hacer nuevas amistades se convierte en toda una aventura para la vital Ana, que también deberá enfrentarse a momentos dolorosos.
Ana de la isla es la tercera novela del célebre ciclo creado por la canadiense Lucy Maud Montgomery. Además de temas ya presentes en las dos novelas anteriores, como la importancia de la amistad y del sentido de pertenencia, vemos aquí disquisiciones sobre la plenitud personal, el amor ideal y, en definitiva, la madurez y las crecientes responsabilidades de Ana y de sus amigos.
Con la llegada de Ana Shirley a Avonlea, la vida en este apacible pueblo ya nunca volverá a ser igual. Aunque la desbordante imaginación de Ana provocará más de un desastre, su pelo rojo, su desparpajo y su buen corazón conquistarán a todo aquel que se cruce con ella y la ayudarán a hacer realidad sus sueños.
Aventura, humor y mucha emoción de la mano uno de los personajes más entrañables de la literatura universal.
Uno de los personajes más entrañables de la literatura universal.
El tiempo pasa en Avonlea y Ana Shirley afronta ilusionada una nueva etapa como maestra en la misma escuela donde estudió. Decididaa mejorar la vida del pequeño pueblo, la soñadora pelirroja protagonizará nuevos encuentros y más de un enredo, pero ¿quién se resiste a su simpatía y entusiasmo?
Ana de Tejas Verdes es la primera de las nueve novelas en las que Lucy Maud Montgomery narra la vida de Ana Shirley, una niña de once años que deja el orfanato para irse a vivir a Tejas Verdes, la granja de los hermanos Cuthbert. Gracias a su carácter imaginativo, inteligente, alegre, fuerte y luchador, se gana no solo el corazón de su familia adoptiva, Matthew y Marilla, sino también el de todos los habitantes de Avonlea. Adaptada al cine, a la televisión, al anime e incluso al musical, esta novela es un hermoso canto a la importancia de la familia, la amistad y los sueños.