Abuelos batallitas y abuelas cascarrabias. Abuelos modernos y abuelos antiguos. Abuelos que pasan las tardes delante del televisor y abuelos que pasan el día en el parque empujando columpios... Todos, todos ellos, caben en este libro. Hay abuelos que tienen los bolsillos llenos de besos, de caramelos, de historias y batallitas. Hay abuelos que navegan por los cuentos como a lomos de una ballena y otros abuelos madrugadores que se levantan antes de que suene el despertador para llevar a sus nietos al colegio a ritmo de cha-cha-chá.