¿El amor está escrito en nuestro destino?
¿Crees que bastan treinta segundos para proyectar lo vivido y desvelar lo que está por venir?
Beth vio algo cuando se debatía entre la vida y la muerte y ahora está segura de que logrará su sueño, de que llegará a ser una anciana feliz y satisfecha, y de que hay alguien con un aspecto muy concreto con quien compartirá el resto de sus días. Sin embargo, el comienzo de la universidad trae nuevas oportunidades, desvíos que tomar y la presencia de Chris, que le hace sentir tantas cosas como nunca creyó posible… solo que no es el chico que marca el destino.
Chris cree en el amor, pero no en los «para siempre». Hasta que Beth se cruza en su camino y lo que empieza como un desafío para intentar demostrar que el futuro se escribe día a día se convierte en algo más. Está seguro de algo: no tiene la cara adecuada, pero es el chico adecuado.
¿Está escrito el destino? ¿O puede el amor jugar bajo sus propias reglas?
UNA HISTORIA DE AMOR EN LA QUE EL AZAR Y EL DESTINO JUEGAN UN PAPEL ESENCIAL
Él ha crecido en un entorno en el que las tradiciones y unos valores anclados al pasado dictaminan su futuro.
Ella se siente tan perdida que le cuesta recordar quién es.
Cuando una casualidad hace que los pasos de Jun y Daniela se crucen en las calles de Londres, no imaginan que sus vidas se acabarán uniendo.
Porque hay encuentros fugaces que se convierten en comienzos.
Porque hay huellas en la nieve que no se pueden borrar y amores imposibles que, tal vez, y solo tal vez, duren para siempre.
Ella es inalcanzable… excepto para él. Descubre la saga más explosiva del momento.
Arrogante y engreído, Rhys Larsen es un guardaespaldas de lujo que tiene dos normas:
1) Proteger a sus clientes a toda costa.
2) No vincularse emocionalmente. Jamás.
Y nunca tuvo la menor tentación de romper estas reglas… hasta que llegó ella.
Ella es Bridget von Ascheberg: una princesa con un temperamento incontenible y un fuego escondido capaz de reducir a ceniza cualquier regla de Rhys.
Esta es la historia de un amor inesperado e imposible… y lleno de fantasías prohibidas.
Él la odia... casi tanto como la desea.
Josh Chen es ambicioso, arrogante y no se le resiste ninguna mujer. Ninguna excepto Jules Ambrose. La enemistad entre ellos es tan obvia como lo es su deseo que, desde que se conocen, no hace más que aumentar. Y, cuando la tensión por fin estalle, Josh propondrá un trato imposible de rechazar: un acuerdo entre enemigos con beneficios y 3 sencillas reglas:
Sin celos
Sin condiciones.
Y, por supuesto, sin enamorarse.
Extrovertida y ambiciosa, Jules Ambrose ha dejado atrás un pasado de desenfreno para centrarse en un objetivo: convertirse en abogada. Y ahora mismo, lo último que necesita es involucrarse con un hombre que es tan insufrible como atractivo. Pero con el paso del tiempo, se dará cuenta de que Josh es mucho más de lo que aparenta.
Encantador, peligroso y lo suficientemente inteligente como para ocultarlo, a Christian Harper le resulta poco útil la moral y aún menos el amor, pero no puede negar la extraña atracción que siente hacia la mujer que vive justo un piso debajo de él. Ella es el objeto de sus deseos más oscuros, el único rompecabezas que no puede resolver. Y cuando surge la oportunidad de acercarse a ella, rompe sus propias reglas para ofrecerle un trato imposible de rechazar. Todos tenemos un punto débil. Ella es el suyo.
Su obsesión.
Su adicción.
Su única excepción.
Dulce, tímida e introvertida a pesar de su fama en las redes sociales, Stella Alonso es una romántica que mantiene su corazón a buen recaudo. Entre sus dos trabajos, tiene poco tiempo y ninguna gana de iniciar una relación. Pero cuando una amenaza del pasado la lleva a los brazos (y a la casa) del hombre más peligroso que jamás haya conocido, caerá en la tentación de permitirse sentir algo por primera vez en mucho tiempo. Porque, a pesar de la naturaleza fría de Christian, él la hace sentir completa cuando están juntos.
Apasionada.
Protegida.
Anhelada.
El suyo es un amor amenazado por mentiras y secretos... y cuando las verdades por fin salgan a la luz podrían destrozarlo todo.