Una visión audaz e inspiradora sobre cómo orientar nuestras vidas en torno a la gratitud, la reciprocidad y la comunidad, basada en las lecciones del mundo natural. Mientras la científica indígena y autora de Una trenza de hierba sagrada, Robin Wall Kimmerer, recolecta bayas junto a los pájaros, reflexiona sobre la ética de la reciprocidad que subyace en la economía del regalo. ¿Cómo podemos aprender de la sabiduría indígena y del mundo vegetal para reimaginar lo que más valoramos? Nuestra economía se basa en la escasez, la competencia y el acaparamiento de recursos, y hemos entregado nuestros valores a un sistema que daña de forma activa lo que amamos. En cambio, la relación del guillomo con el mundo natural es una encarnación de lo recíproco, la interconexión y la gratitud. El arbusto distribuye su riqueza —su abundancia de bayas dulces y jugosas— para satisfacer las necesidades de su comunidad natural. Y esta distribución asegura su propia supervivencia. En El guillomo, se muestra un modelo basado en la reciprocidad en el que la riqueza proviene de la calidad de las relaciones, no de la ilusión de la autosuficiencia.
«Durante las noches azules uno piensa que el día no se va a acabar nunca. A medida que las noches azules se acercan a su fin (y lo hacen, lo hacen siempre), uno experimenta un escalofrío literal, una visión de enfermedad, en el mismo momento de darse cuenta: la luz azul se está yendo, los días ya se están acortando, el verano se ha ido. Este libro se titula Noches azules porque en la época en que lo empecé a escribir sorprendí a mi mente volviéndose cada vez más hacia la enfermedad, hacia la muerte de las promesas, el acortamiento de los días, lo inevitable del apagamiento, la muerte de la luz. Las noches azules son lo contrario de la muerte de la luz, pero al mismo tiempo son su premonición.»
1625 fue el año de las victorias, en el que la España imperial hizo alarde de la mayor maquinaria militar de su tiempo.
Franceses, holandeses, ingleses, daneses, suecos y príncipes de otros estados se coaligaron con el objetivo de neutralizar a la potencia hegemónica, la Monarquía española.
El imperio donde no se ponía el sol se vio atacado en tres continentes, dos mares y un océano. Mientras llevaba la iniciativa en Flandes, con el espectacular sitio de Breda, organizó la mayor fuerza anfibia de su tiempo, cinco tercios de infantería y casi sesenta navíos, y la proyectó al otro lado del Atlántico para recuperar la capital brasileña, Salvador de Bahía.
Las armas españolas también acudieron en ayuda de la República de Génova y del valle de la Valtelina, guerras subsidiarias de Francia orquestadas por su materia gris, el cardenal Richelieu. Y aún tendrían que rechazar tres ataques más en San Juan de Puerto Rico, en Mina, actual Ghana, y en Cádiz.
El victimismo, la culpa, el miedo o la vergüenza son algunas de las cárceles mentales en las que nos recluimos tras un episodio traumático. Superviviente del Holocausto y psicóloga, Edith Eger nos ofrece herramientas para superar los pensamientos que nos encarcelan y los comportamientos destructivos que nos reprimen. Eger nos brinda doce extraordinarias lecciones de empoderamiento para vivir en libertad.
«En lugar de dejar que su doloroso pasado la destruyera, Eger escogió transformarlo en un don poderoso que utiliza para ayudar a otras personas a sanar.» JEANNETTE WALLS
«Ninguna de las hermanas Grimes estaba destinada a ser feliz, y al echar una mirada retrospectiva siempre da la impresión de que los problemas comenzaron con el divorcio de sus padres.» Así empieza esta magistral novela del autor de Vía Revolucionaria: la historia de dos hermanas que construyen sus vidas por caminos opuestos. Para Sarah, el matrimonio y la vida familiar son un refugio seguro, aunque no garanticen la felicidad. Emily, en cambio, busca en un hombre tras otro las respuestas que no puede darse a sí misma, y procura en vano huir de la soledad.