Meet Jessica Jones: Retired super hero, private investigator, loner. She tried her best to be a shiny spandex crimefighter, but that life only led to unspeakable trauma. Now she avoids that world altogether and works on surviving day-to-day in Hell’s Kitchen, New York.
The morning a distraught mother comes into her office, Jessica would prefer to nurse her hangover and try to forget last night’s poor choices. But something about Amber Randall’s story strikes a chord with her. Amber is adamant that something happened to her teenage twins while they were visiting their father in the UK. The twins don’t act like themselves, and they now have flawless skin, have lost their distinctive tics and habits, and keep talking about a girl named Belle. Amber insists her children have been replaced by something horrible, something “perfect.”
Traveling to a small village in the British countryside, Jessica meets the mysterious Belle, who lives a curiously isolated life in an old farmhouse with a strange woman who claims to be her guardian. Can this unworldly teenager really be responsible for the Randall twins’ new personas? Why does the strange little village of Barton Wallop seem to harbor dark energies and mysteries in its tight-knit community?
In the ballrooms and drawing rooms of Regency London, rules abound. From their earliest days, children of aristocrats learn how to address an earl and curtsey before a prince—while other dictates of the ton are unspoken yet universally understood. A proper duke should be imperious and aloof. A young, marriageable lady should be amiable…but not too amiable.
Daphne Bridgerton has always failed at the latter. The fourth of eight siblings in her close-knit family, she has formed friendships with the most eligible young men in London. Everyone likes Daphne for her kindness and wit. But no one truly desires her. She is simply too deuced honestfor that, too unwilling to play the romantic games that captivate gentlemen.
La recién nombrada ayudante de investigación Saffron Everleigh está decidida a abrirse paso en el Departamento de Botánica de la University College de Londres. Sabe que el camino no será fácil, pero cuando asiste a una cena oficial para entablar conversaciones sobre la gran expedición de la universidad al Amazonas, no cuenta con que la señora Henry, esposa de un profesor, vaya a caer desplomada al suelo, supuestamente envenenada por una toxina desconocida. Sus conocimientos botánicos le serán de gran ayuda mientras explora invernaderos vaporosos, jardines oscuros y venenos mortales para descubrir al asesino.
Eragon y su dragona, Saphira, han conseguido escapar con vida después de la colosal batalla contra los guerreros imperiales. Una vida que Eragon sabe sujeta a la fuerza de las promesas sin cumplir.
La primera es la que Eragon le hizo a su primo Roran: rescatar a su amada, Katrina, de las garras del rey Galbatorix. Sin embargo, éste no es más que el primero de sus compromisos. Eragon también le debe la lealtad a los vardenos, quienes necesitan desesperadamente su talento y su fuerza, y lo mismo les sucede a elfos y enanos. Cuando los problemas empiezan a aflorar y el peligro ataca desde todos los flancos, Eragon se ve obligado a elegir. Una elección que podría llevarlo a recorrer el Imperio entero, e incluso más allá de sus fronteras; una elección que podría acabar con un sacrificio inimaginable.
Eragon es la única esperanza de salvar Alagaësia de la tiranía. ¿Podrá el hijo de un granjero unir a las fuerzas rebeldes y vencer al Rey?
Él buscaba venganza. Ella, sobrevivir. Conocerse será su salvación.
Para Leah el baile es mucho más que una secuencia de movimientos al ritmo de una melodía: es su refugio, piruetas que hablan de sueños y eluden miedos.
Tiene tres reglas claras: mantenerse lejos de los chicos malos, pasar desapercibida y no buscar problemas.
Sin embargo, un golpe de mala suerte ―o tal vez el destino― la llevó a estar en el lugar equivocado en el momento menos oportuno y la convirtió en testigo de algo que nunca debería haber presenciado.
Ian vive en un laberinto oscuro en busca de venganza y justicia.
Su vida se ha transformado en una bomba de sueños rotos, crímenes y violencia. Ha planificado hasta el último detalle de su futuro y está dispuesto a sacrificarlo todo.
Incluso si eso significa renunciar a los atardeceres, a contar estrellas o a bailar bajo la lluvia.
Existen caminos destinados a cruzarse y decisiones que pueden cambiarlo todo.
En las calles del Brooklyn de principios de los setenta, donde todavía no se perciben indicios de gentrificación, tiene lugar un ritual diario: lo llaman la danza. El dinero cambia de manos, se entregan pertenencias, el poder prevalece. La violencia está en todas partes, es una moneda de cambio. Para cualquier chaval –ya sea mulato, negro o blanco– la calle es el escenario donde exhibir su fuerza, sus debilidades y sus vergüenzas, mientras los demás actores se esconden entre bastidores: padres, policías, obreros, libreros, propietarios de viviendas; los que escriben los titulares, las historias y las leyes; los que dan nombre al barrio. A simple vista, las reglas se adivinan obvias, pero bajo el prisma de la memoria no está claro quién es víctima y quién delincuente. Las puertas de un vecindario, convertido hoy en oasis para ricos, se abren para mostrar, bajo la resplandeciente fachada de sus edificios, historias pasadas y presentes.