Una gran parte de los artistas visuales que desarrollan su trabajo en la actualidad viven en condiciones precarias y con muy pocos incentivos para su trabajo. Esa es una realidad conocida en el sector, y que se corresponde sociológicamente con el rol de marginalidad proverbial que ha caracterizado a lo largo del tiempo la escena del arte. Pero los artistas son testigos de nuestro mundo y ejercen su papel como peculiares activistas culturales. Aportan radiografías plurales, emblemas de una sociedad en cambio, expresan pautas de vida, generan huellas proyectadas hacia el futuro, atisban “lo nuevo”: son los creadores del patrimonio contemporáneo. El arte es un espacio de interrogantes donde afloran respuestas provocadoras a preguntas inquietas. El artista realiza su trabajo interpretando el mensaje de una difusa voluntad colectiva. Aspira a esa empatía y comunicación real: transmitir sentimientos y emociones propias para compartirlas. Pone sus ojos, su mirada, su corazón y sensibilidad al servicio de la sociedad: a la búsqueda de un latido común. El auténtico artista aporta oxígeno para respirar mejor.
Amar de verdad es un trabajo: eso es algo que no te cuentan en los cuentos de hadas o en los reality shows. Pero Stephen Grosz sabe mucho sobre el dolor y la alegría de las relaciones humanas y en este libro comparte generosamente su sabiduría con el resto de nosotros».Zadie Smith
Basándose en más de cuarenta años de conversaciones sinceras y sorprendentes con sus pacientes, el célebre psicoanalista Stephen Grosz se pregunta: ¿qué nos impide enamorarnos? ¿Y qué debemos hacer para permanecer enamorados?
En estas breves pero impactantes historias reales, el autor nos adentra en la vida de personas que no logran conectar plenamente con sus parejas, cónyuges, padres o amigos. Con paciencia y empatía, Grosz ayuda a cada paciente a trazar un mapa de su mundo interior para descubrir los miedos y deseos inconscientes que sabotean sus relaciones. Un hombre cuida obsesivamente a todo aquel que le rodea, con la esperanza de evitar que lo abandonen; otro se retrae del mundo, incapaz de vivir plenamente hasta que logra afrontar un trágico romance; el adulterio y la traición separan a dos matrimonios amigos, pero el amor persiste entre ellos de manera sorprendente.
. Esta correspondencia, que comienza en 1939 con una carta de Arendt desde París y termina en 1964 con una carta de Scholem desde Jerusalén, muestra en qué medida a ambos les unían su dolor por los muertos y la lucha por la memoria del pueblojudío, y cómo estas dos claves cimentaron su amistad. Con la mirada puesta en el fracaso de la emancipación y la asimilación, los dos pensadores trabajaron en una relectura de la historia judía: Scholem vio en la mística una «corriente invisible», mientras que Arendt reconoció en la conciencia de paria una «tradición oculta » del judaísmo. Sobre este trasfondo se desgranan las circunstancias de un diálogo por escrito que adquiere las dimensiones de un documento histórico y político. El lector hallará en estas páginas datos reveladores sobre la complicada publicación póstuma de los escritos de Benjamin; sobre la gestación y edición de Las grandes tendencias de la mística judía de Scholem y Los orígenes del totalitarismo de Arendt; sobre la laboriosa recuperación del legado judío expoliado por los nazis, o sobre los motivos que con ocasión del juicio de Adolf Eichmann finalmente dieron al traste con esta relación intelectual y amistosa.