Patrick Radden Keefe nos introduce en Cabeza de serpiente en el mundo subterráneo del tráfico de personas. El primero de los hilos de esta historia nos lleva al increíble periplo del Golden Venture, el barco que embarrancó en la península de Rockaway, cerca de Nueva York, en la madrugada del 6 de junio de 1993, cargado con más de trescientos inmigrantes chinos sin documentación, retransmitido en directo a casi todo el mundo.
En el centro de aquel suceso operaba una insólita criminal: una mujer de mediana edad y completamente anodina llamada Cheng Chui Ping que, desde la trastienda de un pequeño bazar en Chinatown, construyó año tras año un imperio multimillonario. El sueño americano solo podía empezar bien si trabajabas con la Hermana Ping, la mayor «cabeza de serpiente» de Estados Unidos, alguien capaz de organizar el pasaje de miles y miles de compatriotas a cambio de pequeñas fortunas.
Suetonio (c. 70 – después de 126) es el biógrafo por antonomasia de la literatura latina. Originario del norte de África, hizo carrera en la administración imperial de Roma con cargos de gran responsabilidad bajo los reinados de Trajano y Adriano. Esto le dio un acceso privilegiado a los archivos privados de los emperadores, una fuente de información valiosísima que le permitió enriquecer su obra centrada en los doce primeros césares: de Julio César a Domiciano.
Como todas las biografías escritas por Suetonio, la de Calígula se centra no tanto en asuntos públicos que no afectaban personalmente al emperador, sino en su trayectoria vital enriquecida con detalles y noticias sobre sus costumbres y su conducta. El resultado es el retrato más vívido y truculento de uno de los gobernantes más infames que tuvo Roma.
Abogado especializado en derecho internacional, ensayista y reconocido escritor de no ficción, Philippe Sands explora en este apasionante relato la relación entre Augusto Pinochet y Walther Rauff, oficial de las SS alemanas que tras abandonar Europa encontró refugio en Punta Arenas, en el sur de Chile. A raíz del arresto del dictador chileno en Londres en 1998, Sands fue contratado como abogado por Human Rights Watch, y tuvo la oportunidad de participar en uno de los casos penales internacionales más importantes desde los juicios de Núremberg. Años después, mientras se documentaba para un libro, encontró una misiva escrita por un antiguo líder nazi llamado Walther Rauff. El autor de la carta, creador de las cámaras de gas ambulantes, ofrecía consejo a su viejo camarada sobre cómo escapar de las autoridades. Perseguido por crímenes contra la humanidad y genocidio, el jerarca había logrado trasladarse a Chile, donde había pasado a administrar una conservera que empaquetaba carne de cangrejo: alrededor de su figura se había forjado cierta mitología (Roberto Bolaño lo menciona en La literatura nazi en América y Nocturno de Chile, y aparece también al final de En la Patagonia de Bruce Chatwin). A Philippe Sands jamás se le ocurrió que pudiera existir alguna conexión entre Rauff y Pinochet, pero las vidas de ambos habían estado profundamente entrelazadas.