Pese a su aparente neutralidad, Gran Bretaña jugó un papel fundamental en la guerra civil española. En este volumen, Paul Preston reúne sus ensayos (en su mayoría, inéditos) sobre esa cuestión, y pone de manifiesto el cinismo y la hipocresía de la política exterior británica, cuya traición al Gobierno republicano y a la democracia española tuvo un gran impacto en la vida de muchas personas. También evalúa la influencia de algunas de las voces más importantes de la literatura británica (George Orwell, Herbert Southworth, Burnett Bolloten y Gerald Brenan) en la opinión pública de su país sobre la Guerra Civil, y enfrenta la actitud oficial de su Gobierno con los visibles esfuerzos del personal sanitario de medio mundo, entre los que se encontraban médicos y enfermeras de Gran Bretaña, Irlanda y países de la Commonwealth, para aliviar el sufrimiento de los españoles.
El anonimato es imprescindible en unas ocasiones, y deplorable en otras. Por eso el
debate sobre su amparo o proscripción no se puede resolver de un plumazo, sino que
requiere detenimiento en la exposición, sosiego en el análisis y comedimiento en el
juicio. Hay casos en los que debe protegerse como un derecho fundamental de la
persona, pero hay otros en los que se usa para atacar precisamente esos mismos
derechos.
¿Es posible regular el anonimato de modo que se proteja su función positiva y se
censure en todo aquello que suponga impunidad en un Estado democrático de
derecho? Partiendo de numerosos ejemplos amenos y reveladores, esta obra razona y
argumenta sobre los dilemas que el anonimato plantea, partiendo de la importancia del
nombre propio en la historia -especialmente en la cultura-, pasando por el relato de
quienes se vieron obligados a esconderlo; para llegar finalmente a los atentados
propiciados por su ocultación.