Hace varias décadas, el historiador Bernard Wasserstein se propuso estudiar el pasado de un pueblo situado a más de 60 kilómetros al oeste de Leópolis del que procedía su familia, en especial su abuelo Berl: Krakovets. Quería observar y comprender de qué forma pudieron afectar a la gente corriente varias de las grandes fuerzas determinantes para la historia de nuestra época.
Wasserstein traza el arco de la historia a través de siglos de conflictos religiosos y políticos, a medida que distintos ejércitos de cosacos, turcos, suecos y moscovitas arrasaron la región. En plena Ilustración, el magnate polaco Ignacy Cetner construyó un palacio en Krakovets y, con su animosa hija, la princesa Anna, creó una arcadia de refinamiento y serenidad. A partir de 1772, bajo los emperadores Habsburgo, Krakovets se convirtió en un típico shtetl, con una abigarrada población de polacos, ucranianos y judíos. En 1914 llegó el desastre. «Siete años de terror y carnicería» dejaron un legado de feroces antagonismos nacionales. Durante la Segunda Guerra Mundial, los judíos murieron asesinados en circunstancias que Wasserstein describe de manera desgarradora. Tras la guerra, se expulsó a los polacos y la ciudad quedó reducida a un puesto fronterizo. Hoy, la tormenta de la historia vuelve a arrasar Krakovets, con las multitudes de refugiados que huyen de Ucrania para sobrevivir.
«Quizá empecemos a apreciar ser hijos de la transición más que nietos de la guerra civil».
Han pasado ya cuarenta años del primer triunfo del Partido Socialista Obrero Español en unas elecciones generales (octubre de 1982) y de la llegada al poder de un joven abogado sevillano, Felipe González, que en 2022 ha cumplido ochenta años.
Un tal González narra un momento crucial de la historia de España, la transición, siguiendo el hilo biográfico de su gran protagonista. La figura de Felipe González vertebra el relato, pero el foco está en una España que pasa en menos de una generación de la misa y el partido único a la democracia avanzada y a la completa integración en Europa. Esta es una historia documentada con testimonios de primera mano,crónicas, hemeroteca y el pulso de un narrador que ha contado como nadie la España de hoy.
UNA HISTORIA DEL ARTE AL ALCANCE DE TODO EL MUNDO.
El arte, esa disciplina venerada por muchos, repudiada por otros tantos. Puede ser sinónimo de erudición, de universo intelectual, pero también de emoción, historia, cultura. Lo que muchos no saben es que el arte es para todo el mundo, solo hay que encontrar la forma de entrar en él.
Como si fuera tu mejor amiga contándote el último cotilleo, Un Van Gogh en el salón no deja cuadro sin artista para explicarnos las anécdotas y secretos de las obras más icónicas y descubrirnos otras que nadie nos había mostrado hasta hoy. Un recorrido en el que conviven el arte y la cultura pop.
Este es un libro para aprender y divertirse: conoceremos los salseos artísticos imprescindibles, las rivalidades más escandalosas, las mentes femeninas más brillantes o las obras que causaron más polémica, entre muchas otras cosas. Narrado con naturalidad y sencillez, Un Van Gogh en el salón nos permite disfrutar del arte desde la comodidad de nuestra casa.
Esta joya inedita en español, con todos los ingredientes de una buena novela, sigue la vida de grupo de artistas en el Londres victoriano.
"Brillante. Muy original en su forma y en su montaje narrativo de escenas cruzadas".
Julian Barnes
"Un experimento jamás superado en el arte de la biografía".
The Guardian
Junio de 1846. Mientras Londres languidece bajo una ola de calor (la insolación ataca, la carne se pudre y el hielo es un bien muy codiciado), un glamuroso círculo de escritores y artistas pasan el verano bebiendo, cenando y opinando.
Berlín, 1945. El Oficial de Control de Narcóticos Arthur J. Giuliani llega del sector estadounidense de la ciudad con la tarea de restablecer el orden en las calles de la antigua capital del Reich. Por todas partes son aún visibles las heridas abiertas por las bombas británicas, americanas y rusas, y en este paisaje desolador cada vez más gente recurre al uso de sustancias psicoactivas. Si hasta hace poco habían sido los estimulantes y los sedantes los que habían enfrentado a la sociedad con el problema de su regulación, en 1943 apareció en escena un nuevo tipo de droga, los alucinógenos, cuando el joven químico Albert Hofmann descubrió accidentalmente el LSD en los laboratorios de Sandoz en Basilea.
Cinco años más tarde, el Dr. Henry Beecher, profesor de Harvard, empezó a trabajar con el gobierno estadounidense para investigar el uso que los nazis hacían primero de la mescalina y luego del LSD como "suero de la verdad". Esta investigación allanó el camino a la mayor operación de inteligencia estadounidense para estudiar técnicas de control mental: MKULTRA, el infame programa de experimentos llevado a cabo por la CIA en los años 50 y 60, que utilizó LSD y métodos de tortura y manipulación mental para extraer confesiones. MKULTRA, que se creó con el objetivo de aniquilar a los enemigos comunistas de Estados Unidos y luego para imponer la manipulación masiva de la conciencia a toda una generación de estadounidenses, acabaría configurando la política antidroga estadounidense durante más de medio siglo.
¿Es posible hablar de pensamiento misógino en la sociedad actual? ¿Qué huellas ha dejado la misoginia explícita en tantas obras y autores clásicos? Un recorrido peculiar por los juicios y las descalificaciones que ha merecido la mujer, por el mero hecho de serlo, a lo largo de los siglos. De la Baja Edad Media al presente más inmediato, y desde los grandes misóginos medievales ?don Juan Manuel, Jaume Roig, Francesc Eiximenis, el Arcipreste de Talavera? hasta la actualidad, pasando por Quevedo, Gracián, Leandro Fernández de Moratín y Cela, entre otros, por primera vez se propone un itinerario contra femina ilustrado con citas de las letras hispánicas, algunas de ellas firmadas por mujeres.