“Aunque este libro puede parecer escrito a cuatro manos por sus dos autores, no lo es realmente; cada uno de nosotros escribió su parte independientemente, aunque consultándonos a menudo y pensando en una totalidad coherente. La idea para este libro nació poco después de comenzar a escribir nuestras respectivas Very Short Introductions para la serie de Oxford. Al pensar en el lector que quisiera leer tanto el de Colonial Latin American Literature como el de Modern Latin American Literature, decidimos crear un “puente” con la figura y obra de Andrés Bello (1781-1865).
Fue Bello, quien como el “Jano” de las letras latinoamericanas, miró tanto para atrás (hacia el Poema del Mío Cid) como para adelante –la celebración poética de la América independiente, la gramática para el uso de los americanos, y la Biblioteca Americana y el Repertorio Americano, dedicados a la formación cultural de la ciudadanía latinoamericana. Lo hicimos porque consideramos que la historia de las letras hispanoamericanas es una larga tradición completa y coherente. Completa porque vemos las mismas o parecidas preocupaciones expresándose en forma escrita sobre la marcha del tiempo y coherente porque las variaciones sobre sus temas nos informan sobre la transformación de las letras y las mentalidades que les dan vida.”
Si usted lee "der schwankende Wacholder flüstert", sabrá que está ante una frase en alemán. Y pensará que se ha topado con el inglés si ve en un texto "before it is too late". Y no dudará que se escribió en italiano la frase "e’ un ragazzo molto robusto che non presenta particolari problemi". Si escucha la palabra "cusa" en un contexto español, pensará que es un vocablo que usted desconoce pero que probablemente existe (porque sí están en nuestro idioma «casa», «cesa», o «cosa», o «musa», o «rusa», «lusa», o «fusa»). Aunque en realidad no exista. Pero a usted le sonará español si las palabras que la rodean son castellanas. Y, si es usted español, no le cabrá ninguna duda de qué lengua tiene ante sus ojos si lee "txamangarria zera eder eta zera nere biotzak ez du zu besteroik maite". En efecto, es euskera. ¿Qué es lo que nos hace identificar palabras como propias o ajenas, o asignarlas a una u otra lengua?: el genio de cada idioma, que alcanzamos a identificar someramente incluso aunque no lo conozcamos. Esta obra se pregunta —y procura algunas respuestas— sobre el genio del idioma español. Qué le gusta y qué rechaza, cómo se comporta desde hace siglos y cuáles son sus manías y sus misterios. Sabiendo todo eso, adivinaremos mejor cómo somos nosotros y cómo va a evolucionar nuestra lengua.
El Japón es el país de la escritura. En 1970, Roland Barthes dedica una obra al sistema simbólico japonés, en un viaje no por el Japón rela, sino por el de sus signos. Barthes no es el turista que pasea por las calles, degusta la gatronomía o asiste a representaciones teatrales, sino el semiólogo que se afana por interpretar el significado y el significante. El resultado es un tratado sobre el signo, sus reglas y su belleza.
Con El Imperio de los signos, Roland Barthes, uno de los máximos representantes del postestructuralismo francés y uno de los padres de la semiótica moderna, inicia una fase en la que comienza a sentirse escritor, a construir un estilo propio; en palabras del autor: "Este libro es una especie de entrada, no tanto en la novela cuanto en lo novelesco"
Nadie permanece indiferente ante un texto de Marguerite Duras. Su escritura, como expone e incluso exhibe aquí, es ella misma, en su casa, en el silencio y la soledad que le es indispensable. Sólo así puede oir la voz interior que recuerda y cuenta, que vacila y se contradice, que teme nombrar los hechos, las cosas y las personas que van poblando poco a poco su entorno hasta que «la escritura» se instala «en todas partes». A partir de los textos de tres cortos filmados sobre o por Marguerite Duras, este libro ofrece sus reflexiones sobre el hecho de escribir, reflexiones continuamente engarzadas con los acontecimientos de su vida que han ido estigmatizando su escritura : el alcohol, el dolor, el marido, los amantes, el hijo, las amistades, la pintura, el cine, la política, esa «vulgaridad masiva, desesperante, de la sociedad» y también ese piloto británico de veinte años, abatido en los últimos días de la segunda guerra mundial, a quien ella dedica el libro.
Historia social de la literatura y el arte, el libro más conocido y emblemático de Hauser, se reedita cuarenta y cinco años después de su aparición. En la introducción a esta edición, que respeta la forma en que el libro se publicó originalmente, se propone fijar la atención en el magnífico intento del autor por comprender el presente a través de la investigación histórica.
Historia social de la literatura y el arte, el libro más conocido y emblemático de Hauser, se reedita cuarenta y cinco años después de su aparición. En la introducción a esta edición, que respeta la forma en que el libro se publicó originalmente, se propone fijar la atención en el magnífico intento del autor por comprender el presente a través de la investigación histórica.