El gran soñador
La huella lírica y caleidoscópica de un maestro moderno
Con una carrera artística que se desarrolló a lo largo de siete décadas, Joan Miró (1893-1983)fue un titán renacentista del arte moderno. Creó obras maestras en disciplinas creativas tan diferentes como la pintura, la escultura, los libros de arte, los tapices y la cerámica, y asimiló influencias artísticas tan variadas como el fauvismo, el surrealismo, el dadaísmo, el realismo mágico, el cubismo y el arte abstracto.
Aunque nunca salió de su tierra natal en los Países Bajos, Rembrandt van Rijn(1606-1669) cambió el curso del arte occidental con su extenso repetorio de pinturas, dibujos y grabados. Su prolífica obra abarca escenas religiosas, históricas y seculares, así como una de las más extraordinarias series de retratos y autorretratos de la historia.
Rodin supo transmitir su pasión por la observación de la naturaleza y captar la vida y la verdad de las formas con una fuerza incomparable. Precisamente en el descubrimiento o el redescubrimiento de este legado de valor incalculable radica el éxito del libro de Francois Blanchetiére.
Este libro esencial sobre la figura de Toulouse-Lautrec recorre un universo de cantantes, bailarinas, músicos y prostitutas para descubrir a un artísta dotado de un gran empatía, una habilidad figurativa sorprendente y una sensibilidad única para captar la energía y las historias propias de una ciudad.
Arte atormentado
El talento y la angustia de un maestro postimpresionista
Las obras de Vincent van Gogh (1853-1890) se cuentan entre las más conocidas y alabadas del mundo. En lienzos como Los girasoles, La noche estrellada, Autorretrato con la oreja vendada y en muchos otros cuadros y dibujos llegamos a identificar a un artista con un don único para retratar estados de ánimo y situaciones gracias a su maestría en el uso de las pinturas, los lápices, los carboncillos y las tizas. Repleta de ilustraciones, esta introducción al mundo de Vincent van Gogh sigue el rastro artístico de su vida, desde las primeras pinturas de campesinos y trabajadores rurales, pasando por las obras de su luminoso periodo parisiense, hasta llegar al febril estallido de su creatividad durante su estancia en el sur de Francia, en sus últimos dos años y medio de existencia.