PARAISO PERVERSO

Cada tres inviernos dos personas desaparecen en Darkwell. El único rastro es un reguero de sangre sobre la nieve. ¿Hay un asesino suelto en el pueblo o no es más que un castigo divino por los secretos que allí se ocultan? Un joven cura llega en busca de respuestas sin saber que encontrará un amor que lo corromperá y una oscuridad que se apoderará de su alma. Es tiempo de cacería en Darkwell. y las apariencias engañan. ¿Está maldito el pueblo o la maldición son sus habitantes?
Disponibilidad: 1 en stock
1,250

Cada tres inviernos dos personas desaparecen en Darkwell.

El único rastro es un reguero de sangre sobre la nieve.

¿Hay un asesino suelto en el pueblo o no es más que un castigo divino por los secretos que allí se ocultan?

Un joven cura llega en busca de respuestas sin saber que encontrará un amor que lo corromperá y una oscuridad que se apoderará de su alma.

Es tiempo de cacería en Darkwell. y las apariencias engañan.

¿Está maldito el pueblo o la maldición son sus habitantes?

Especificaciones de productos
Autor PETRYK, MAR
Editora EDITORIAL SOMBRAS
Encuadernado
Páginas 0
Los clientes que compraron este producto también han comprado
Imagen de UN EDEN DE HUESOS EN FLOR
1,800

UN EDEN DE HUESOS EN FLOR

El nigromante Salazar ha ayudado al rey dríade Mirtalón a ganar la guerra. A cambio, la hija del soberano que él elija partirá con él y reverdecerá sus dominios yermos. Talía llama su atención, la temida bastarda conocida como Flordemuerte. Maldita entre los feys, su magia se nutre de cadáveres, y su flora es tan bella como letal. Es la que menos le conviene, pero, tras contemplarla en acción, Salazar queda fascinado. En su castillo, lejos de las intrigas de la corte, él la enseña a controlar su magia. Entre roces, confesiones y encontronazos con la muerte, ambos unen sus poderes para crear belleza donde los demás solo ven horror. La dulzura de Talía desmorona la coraza del solitario Salazar, y ella encuentra algo más que un mentor en ese brujo que la mira con hambre. Cuando acabe el tiempo pactado, la princesa deberá volver a su reino, donde unos ansían anularla y otros, convertirla en un arma. Pero, para entonces, quizá ella no quiera marcharse…, ni él dejarla ir.
1,800