Adriano es el más serio y misterioso de los tres herederos Rinaldi. Reservado y arisco, no ha hecho muchos amigos en los últimos años de universidad, a pesar de ser el quarterback del equipo de fútbol americano.
Como Claudio y Nerón, él también ha renunciado a la herencia de sus padres. Pese a ello, los conflictos familiares siguen agitando su vida.
Para acabar de complicarlo todo, llega a la universidad Grace, la hermana pequeña de su exnovia Violet, su gran amor, y la que le traicionó la noche del fatídico accidente en que los Rinaldi estamparon su yate en el puerto, y que provocó la ruptura con su familia.