Desde las primeras líneas de esta novela ambientada en Santo Domingo en el lapso de la revolución de abril de 1965, Juan Carlos Mieses nos arrastra hacia el mundo de ayer que sobrevive en la memoria y en el corazón del narrador: un hombre, que al final de un largo exilio, regresa a su ciudad natal "como un triste viajero del tiempo, sin sospechar que sólo en el recuerdo las cosas no cambiaban, que únicamente en la añoranza era inmutable la continuidad del pasado." En esta estremecedora y sorprendente narración —en la cual la ternura convive con la impiedad— ese hombre que había "venido a recuperar su memoria y había tropezado con una ilusión, con un juego de luces y de sombras", recrea con la inevitable y entusiasta complicidad del lector los momentos más dramáticos de su vida; aquellos que definieron para siempre su destino.
Disponibilidad:
1 en stock