Este libro cuenta la historia de Luna y sus mascotas, un perro, un conejo y un gato. Un día Taku, su perro, se perdió y Luna lloró altísimo. Cuando apareció, estaba acompañado de otros dos caninos, ella los llevó a su casa pues su mayor deseo es cuidarlos. Cuando sea grande será sin dudas una gran veterinaria.
Érase un vez un pobre lobillo que llevaba la comida de su abuela en un hatillo. Tropezó con la temible Caperucita Roja, imaginen ustedes todo lo que pasó después.