Hasta el siglo XX, los científicos que investigaban los efectos de las drogas en la mente lo hacían experimentando consigo mismos. Las detalladas descripciones de sus experiencias dieron pie a avances en todas las ciencias de la mente, en la farmacología, la medicina y la filosofía. Los relatos publicados en revistas y en la ficción literaria inspiraron a un fascinado público a emprender sus propios experimentos en forma de demostraciones científicas, viajes exóticos, salones literarios y rituales ocultistas. Sin embargo, tras el año 1900, las drogas empezaron a percibirse como un problema social, y la dilatada tradición de la autoexperimentación fue desapareciendo.
Reconstruir el pasado es tarea compleja y resbaladiza, no importa qué vertiente de ese pasado nos interese. Los historiadores se basan fundamentalmente en fuentes escritas publicadas, pero existe otro tipo de fuente: las correspondencias. Querido Isaac, querido Albert – un guiño a Isaac Newton y a Albert Einstein – reproduce, explicando el contexto en el que fueron escritas, un extenso conjunto de cartas de algunos de los mejores científicos de la historia.
Es imposible dar idea de la variedad de temas que tratan las cartas que aparecen en este libro, tanto en su dimensión humana y personal, como en la científica e institucional, un libro que no tiene paralelo en ningún otro publicado hasta la fecha y que en más de un sentido constituye una historia (parcial) alternativa de la ciencia. Entre los muchos episodios que se tratan, se cuentan, por ejemplo, las cartas que cubren el proceso mediante el cual Edmund Halley convenció, y soportó, al siempre reacio Isaac Newton para que escribiera su inmortal libro de 1687, Philosophiae Naturalis Principia Mathematica; la dramática carta que Lavoisier escribió en vísperas de ser víctima de la guillotina; las informaciones que Benjamín Franklin dio al presidente de la Royal Society inglesa de las ascensiones aerostáticas que presenció en París; la reacción de Charles Darwin cuando recibió la noticia de que Alfred Russel Wallace había llegado a la misma teoría de la evolución de las especies que él; la que Galois escribió a Auguste Chevalier la noche antes del duelo que acabó con su vida, resumiendo sus innovadoras ideas matemáticas; las que escribió Albert Einstein a su entonces novia, Mileva Maric, y otras a varios corresponsales que muestran la influencia que la filosofía ejerció para llegar a la teoría de la relatividad especial; la carta en la que Max Planck explicaba a Robert Williams Wood el sacrificio intelectual que tuvo que realizar para introducir los cuantos de luz; o una en la que Francis Crick explicaba a su hijo el descubrimiento de la estructura del ADN.
Un divertido relato a través de la historia para descubrir a los genios que están detrás de las mayores innovaciones que cambiaron el mundo.
¿Quién vistió los primeros pantalones? ¿Quién pintó la primera obra maestra? ¿Quién cabalgó el primer caballo? ¿Quién inventó el jabón? Esta loca aventura a través de la historia antigua recurre a medios tan diversos como la genética moderna y la arqueología para descubrir a los genios que hay detrás de estas y otras innovaciones que han cambiado el mundo.
¿Quién inventó la rueda? ¿Quién se tomó la primera cerveza? ¿Quién fue el asesino en el primer asesinato sin resolver? ¿Quién fue el primer cirujano? ¿Quién prendió el primer fuego? Y, lo más importante, ¿quién fue el primero en enfrentarse a una ostra pálida y viscosa?
En este libro, el escritor Cody Cassidy se sumerge en la investigación más reciente para descubrir las historias no contadas de algunos de estos increíbles innovadores (o partícipes de accidentes afortunados).
Con un agudo sentido del humor y un inagotable entusiasmo por las maravillas de nuestros remotos ancestros, ¿Quién se comió la primera ostra? retrata a los protagonistas de las mayores innovaciones y catástrofes de la prehistoria, recurriendo a la vida de los individuos para iluminar las culturas antiguas, mostrar cómo y por qué acontecieron estos avances fundamentales y educarnos en un periodo de tiempo del que hasta hace poco lo desconocíamos prácticamente todo.
Viviendo en los límites de nuestra percepción ordinaria, los musgos son un elemento común pero en gran medida desapercibido del mundo natural. Reserva de musgo es una hermosa mezcla de ciencia y reflexión personal que invita a los lectores a explorar y aprender de la vida elegantemente sencilla de los musgos. En esta serie de ensayos personales, Robin Wall Kimmerer nos ayuda a comprender cómo viven los musgos y cómo sus vidas se entrelazan con las de otros innumerables seres. Nos explica la biología de los musgos con claridad e ingenio, al tiempo que reflexiona sobre lo que estos fascinantes organismos pueden enseñarnos. Basándose en su experiencia como científica, madre, profesora y escritora de ascendencia indígena americana, Kimmerer explica las peculiaridades de los musgos en términos científicos, así como en el marco de las formas de conocimiento indígenas. En este libro, la historia natural y las relaciones culturales de los musgos se convierten en una poderosa metáfora de las formas de vivir en el mundo.
El libro más divulgativo y canalla de Jordi Pereyra: una recopilación de las 25 curiosidades que solo la ciencia puede explicar.
¿Alguna vez os habéis preguntado por qué nos quedamos sin wifi si no estamos lejos del rúter? ¿O por qué las hormigas no mueren aplastadas al estrellarse contra el suelo?
Los humanos tenemos la extraña manía de hacernos preguntas. Muchas. Todos los días. Pero a veces, por más que lo intentemos y aunque no nos guste admitirlo, no solo no encontramos las respuestas, sino que ni tan siquiera sabemos dónde ir a buscarlas. ¿O es que nunca os habéis preguntado si os puede caer un rayo y vivir para contarlo?
Pero la pregunta decisiva es esta: ¿dónde están las respuestas? Pues en la ciencia, ¿dónde si no? El problema es que la ciencia a veces se convierte en algo oscuro e ininteligible, y por mucho que googleemos nuestras dudas, no hay quien entienda los resultados. Tranquilos, tenemos la solución.
Jordi Pereyra, autor del blog y canal de YouTube «Ciencia de Sofá», presenta en Respuestas sorprendentes a preguntas cotidianas una selección de 25 curiosidades del día a día que solo la ciencia puede explicar. Porque no podemos permitir que ninguna pregunta quede sin respuesta.
Valentín Fuster soñaba de niño con ser tenista. Y tal vez, de haber continuado practicando con la raqueta, lo hubiera sido. Pero un incidente en el instituto y, sobre todo, un médico, Pedro Farreras Valentí, cambiaron su destino para siempre y lo llevaron a convertirse en uno de los cardiólogos más influyentes de todos los tiempos.
En Siempre adelante, Fuster, el científico español más citado de la historia, nos desvela sus aprendizajes vitales, cómo comenzó su decisiva investigación de lo que provoca el infarto y que acabó sentando las bases de la salud cardiovascular mundial, narra sus éxitos, sus tropiezos y sus derrotas con total sinceridad, y nos cuenta sus experiencias más personales ante situaciones complejas de su vida y de su trabajo con la esperanza de que puedan resultar inspiradoras, sobre todo para los jóvenes a la hora de emprender u orientar su camino.
Estas no son unas memorias al uso, sino un relato emocionante de una trayectoria entregada con pasión a la investigación y a las personas. Toda una lección de vida que nos deja unos valores tremendamente honestos, de la mano de uno de los hombres más extraordinarios y ejemplares.