Alfie y Hazel son compañeros de piso desde hace poco y acaban de acostarse. Ahora solo les queda decidir si han cometido un error garrafal o, tal vez, todo lo contrario.
La oportunidad de hablar sobre lo que sienten se les escapa cuando la hermana de Hazel, Emily, y su mujer, Daria, los visitan. Han decidido dos cosas: mudarse a Londres y ser madres. Así que, por fin, van a buscar un donante.
La convivencia entre los cuatro hace que sus vidas se fusionen y una complicada cadena de acontecimientos los une para siempre, modificando su relación de maneras que ninguno podría haber previsto.
Cada persona tiene una manera única de afrontar la culpa, los recuerdos y la pérdida.
En el caso de Jericho, fue seguir la vida que hubiese querido su padre para él antes de morir, aunque eso implicara no preguntarse a sí mismo quién era realmente.
Para Hugo, fue aislarse emocionalmente del mundo y volcar su pena y frustración en el alcohol, el sexo y las noches efímeras.
Pero cuando sus caminos se encuentran, lo que al principio parecía una unión distante basada en la necesidad de desahogarse se transforma poco a poco en una relación sin etiquetas, llena de deseos, descubrimientos, y sobre todo, de perdón. Solo les queda una pregunta por responder:
¿Estarían dispuestos a dejar atrás la forma en la que han crecido, si esa fuera la única forma de mantenerse juntos?
Cata y Leo vienen de mundos muy distintos. Ella es una de las escritoras de novela romántica más famosas del momento, con todo lo que eso supone. Él, en cambio, lleva una vida mucho más tranquila como dueño de una pequeña y desconocida librería. Aun así, ambos comparten la misma pasión: el amor por los libros.
Sin embargo, para Cata no está siendo fácil escribir su nueva novela. Se pasa los días delante de una hoja en blanco, totalmente bloqueada. Así que cuando recibe una invitación para asistir a un festival de escritores en la ciudad de sus sueños, lo interpreta como una señal. ¿Será ahí donde encuentre por fin la inspiración? ¿Qué ocurrirá cuando un malentendido cruce su camino con el de Leo?
Daisy Patel es una ingeniera de software que entiende las listas y la lógica mejor que cualquier jefe o novio. Con toda su vida planeada y sin ningún interés en el amor, lo único que no puede ofrecerle a su familia es el matrimonio que todos esperan. Al no tener demasiadas opciones, le pide al chico del que estaba enamorada en su juventud que finja ser su prometido.
Liam Murphy es un inversor que tiene algo que demostrar. Cuando se entera de que su herencia depende de que se case, se da cuenta de que la hermana menor de su mejor amigo tiene la solución perfecta a su problema. Un matrimonio de conveniencia haría que Daisy se quitase de encima a sus parientes casamenteros y que Liam cumpliera las condiciones del testamento de su difunto abuelo. Ojalá no le hubiera roto el corazón nueve años atrás…
Pero las chispas entre Daisy y Liam saltan tras una serie de citas para legitimar su relación falsa… Y se dan cuenta demasiado tarde de que su acuerdo no es muy conveniente que digamos. Está más que claro que la historia y la química no van a seguir las reglas de este compromiso.
Amor, reconciliación, perdón y ternura. La tercera entrega de El juego perfecto te robará el corazón por completo.
Blanca y Cam se quisieron como nadie, pero, en ocasiones, amar demasiado no es sinónimo de amar para siempre. Han pasado los años y, aunque siempre han estado pendientes el uno del otro, no se dirigen la palabra. Eso cambia cuando Cam sufre un gravísimo accidente y Blanca siente que no puede estar alejada de él. Ella desea su recuperación más que nada en el mundo. Juntos llegarán no solo a sanar las heridas abiertas, sino a cerrar las de un pasado que ninguno de los dos ha logrado olvidar. ¿Podrán darse una nueva oportunidad y dejar de fingir que no se aman?