Una revisión de la Historia termina por arrojar siempre un puñado de nombres propios que han influido sobre su propio transcurso; el de san Ignacio de Loyola es, indudablemente, uno de ellos. A él se debe la fundación de la Compañía de Jesús, cuya misión intelectual y formativa se impulsa con fuerza, desde su aprobación en el 1540, hasta la actualidad. No menos importante, de la mano de la fundadora de la orden de los Carmelitas Descalzos, santa Teresa de Jesús, fue su papel en la Contrarreforma, que supuso un auténtico desafió al statu quo dominante en el momento y que implicó la preparación de la Iglesia para la modernidad, razón por la que san Ignacio hubo de enfrentarse, engrosando su ejemplaridad, a todo tipo de oposiciones y adversidades: las propias de quienes emprenden una revolución. Partiendo de sus hitos vitales como hilo conductor, el lector atento hallará, a lo largo de estas páginas, nuevas lecturas de la figura y obra de Ignacio, recogidas a lo largo de una serie de conferencias dictadas en Córdoba entre el 22 y el 25 de junio de 2022, con motivo del 500 aniversario de la conversión del santo, cuya luz sigue disipando cuando se cumplen cuatrocientos años de su canonización por el papa Gregorio XV y cien desde que Pío XI lo declarara patrono de los ejercicios espirituales las sombras que se siguen cerniendo en ocasiones sobre el sendero que conduce hacia la claridad.
En la transición democrática española pocos coetáneos políticos del controvertido dirigente comunista, Santiago Carrillo (1915-2012), presentaban tantos atractivos: personaje histórico, participante activo en la II República, luchador contra el fascismo durante la Guerra Civil, exiliado durante 37 años, persona poco fiable para las izquierdas no comunistas, despreciado por algunos de sus camaradas y monstruo satánico para el régimen de Franco. Aun así, cuando regresa a España en 1976 se convierte, además de en una figura mediática, en una de las principales de la transición, pese a la escasa representación parlamentaria del PCE. Pero poco se sabía del personaje. ¿Qué fue de él en su largo y tenebroso periodo de exilio comprendido entre 1939 y 1976? Santiago Carrillo. Un gran desconocido, analiza y reflexiona sobre su dilatada vida desde que nace hasta que muere. A través de sus páginas descubriremos sus características personales y psicológicas, su formación cultural e intelectual, su visión de la realidad, su evolución ideológica, su manera de entender la política, los métodos seguidos, su aportación a la sociedad. Estamos ante un libro imprescindible para comprender a quien fue unos de los personajes más importantes de la izquierda española del siglo XX.
Descendiente de colonos fenicios asentados en Tripolitania, Septimio Severo es un emperador clave en la evolución de la historia de Roma. Enigmático y muchas veces conflictivo, fue el primer gobernante nacido en África que se puso al frente del Imperio romano, ademas de ser el fundador de la dinastía Severa, y su reinado (193-211 d. C.) supuso un punto de inflexión para sus súbditos. Con sus conocidas capacidades analíticas y divulgadores, Anthony Birley desentraña la trayectoria y la compleja figura de Septimio, cuánto había de romano en sus orígenes, cómo fue su turbulenta carrera militar y política como senador, y de qué modo accedió al poder y gobernó con éxito un vasto territorio que no tardaría en iniciar una decadencia.
«Lo quiero todo de la vida, quiero ser mujer y quiero ser hombre, quiero tener muchos amigos y gozar de la soledad, quiero trabajar mucho y escribir buenos libros, quiero viajar y pasarlo bien, quiero ser egoísta y quiero ser generosa», dijo Simone de Beauvoir en una carta a su amante Nelson Algren. Desde su infancia, en una época en la que a las mujeres no se les permitía estudiar, votar o elegir su profesión, hasta convertirse en una de las pensadoras más influyentes de todos los tiempos, Simone se embarcó con pasión en la gran aventura de ser ella misma. La filósofa y escritora existencialista, que se declaró comunista y atea, que formó con Sartre una pareja mítica, pero que decidió no casarse ni tener hijos, y que trató de entender qué significa ser mujer, sigue siendo un icono incontestable del feminismo y una fuente de inspiraciónpara una legión de lectoras. Las premiadas Julia Korbik y Julia Bernhard retratan a la autora de El segundo sexo como hija, amiga, amante: una intelectual que lo quiso todo de la vida y exploró como nadie lo había hecho antes en la condición femenina, la sexualidad, la libertad y las distintas maneras de amar.
SIMONE WEIL (1909-1943) suscitó en vida tanta admiración como feroces antipatías, y después de muerta empezó a ser leída y estudiada con fascinación por un público cada vez más numeroso. Escritora y polemista ecléctica e incansable, crítica ferviente del estalinismo desde la izquierda, dispuesta a experimentar en primera persona el trabajo en la fábrica e incluso la realidad del frente en la Guerra Civil española, participante activa en la resistencia francesa desde el exilio... hasta su muerte con apenas treinta y cuatro años, en plena Segunda Guerra Mundial. En estas páginas, Michela Nacci nos guía por las fases cruciales de la vida y del pensamiento de Simone Weil y desgrana las claves del complejo y cambiante ideario social y político de una intelectual sin parangón en la turbulenta primera mitad del siglo XX, y a la que se ha definido de todas las formas posibles, desde revolucionaria y feminista sans le dire hasta paladín antimoderna y mística religiosa. La colección MUJERES Y PENSAMIENTO POLÍTICO ofrece una serie de estudios dedicados a pensadoras y teóricas de la política, fruto de recientes investigaciones confiadas a estudiosas y estudiosos de la disciplina, con el objetivo de paliar la falta de reconocimiento femenino en el canon del pensamiento político contemporáneo.
Cuando solo tenía once años perdí a mi madre. Eso me convirtió en una mujer rebelde e independiente siendo todavía una niña, y me tocó enfrentarme a cosas a las que nadie debería afrontar a esa edad. Mi infancia fue difícil, pero también viví una emocionante y trepidante juventud.
Empecé a trabajar en la radio, donde conocí a José Manuel Parada. Nos enamoramos y nos mudamos a una Barcelona moderna, que vivía unos años convulsos pero que era la puerta a Europa. Estaba llena de artistas y gente con nuevas ideas, diferente a la que yo había conocido en Madrid y en Galicia cuando era una niña y una adolescente. Allí comencé a trabajar en la prensa del corazón, de la que me enamoré y sigo estando muy orgullosa. Durante aquellos años setenta, experimenté y aprendí a vivir en libertad, a pesar de que la dictadura franquista todavía no había terminado. Fue en esa época cuando descubrí que podía amar a quien yo quisiera, independientemente de su género.
En un curioso giro del destino, me enamoré de la persona más insospechada. Ahora estamos casadas y llevamos más de treinta años juntas. He entrevistado a importantes artistas que luego se han convertido en amigos, como Bárbara Rey, Borja Thyssen, Carmen Cervera, Isabel Pantoja y un largo etcétera. Con mi salto a la televisión, mi popularidad creció. He vivido muchas cosas, pero no fue hasta que participé en el reality Supervivientes durante once semanas que conseguí reconciliarme conmigo, con mi historia y con los demás bajo una preciosa noche estrellada.