¡Hola a todos!
Soy Emma y tengo un problema, bueno, en realidad tengo unos cuantos.
¿Recordáis el beso con Kaiden? Pues nunca me hubiese imaginado la que se iba a liar… Lo que era una lista de sueños por cumplir se ha convertido en un montón de problemas por resolver. ¡Qué difícil es hacerse mayor!
Adoro el instituto, a mis nuevos amigos y el club de atletismo, pero… ¿Mar? ¡Me está haciendo la vida imposible! ¡No la soporto! Suerte que tengo a mis amigos a mi lado en lo bueno y en lo malo.
En fin, yo solo quiero disfrutar del atletismo, pasar un buen rato con Kaiden, Beatriz y los demás y que Mar me deje en paz.
Antes de la muerte de Adam, Nathan Tabiz era solo el Portador del Amuleto del Tiempo, Lilith Rheiz, la hija olvidada de la Suma Celestial, y Darien Veriz, un celestial más con un don que lo superaba.
Después de la muerte de Adam, todo ha cambiado. Ahora Nathan es un brujo dispuesto a todo por traer de vuelta a su antiguo amor, Lilith ha renacido como la santa elegida por Destino para llevar a los celestiales a la gloria y Darien se ha convertido en un rehén que deberá dominar su poder si quiere conseguir salir de la cárcel en la que le han metido.
Antes de la muerte de Adam, el mundo estaba en calma. Después de su muerte, solo queda un caos, en el que los demonios toman el control, los milagros retuercen el mundo y el pasado se confunde con el futuro cada vez más.
Nathan, Lilith y Darien están preparados para tomar las riendas de sus nuevas vidas.
Lo que no saben es que son piezas en el tablero de los dioses.
Y la partida solo acaba de empezar.
Hay que vestirse, y Lina quiere hacerlo ella sola. Camisa, pantalón, zapatos… todo “yo, yo y yo”.
Cuando tienes dos años eres grande y cuando eres grande, haces lo que quieres. O eso cree Lina, pero mamá y papá tienen otra idea. Y la pequeña Lina dice… ¡que lo haré yo!
Un divertido libro en el que cualquier adulto que tenga cerca un bebé de dos años se verá reflejado. No se ofrecen recetas prácticas para evitar las pataletas, pero sí se prometen unas cuantas risas y un final feliz.