«Será el primer caso, creo, de novela en que se hace burla de la heroína y de su galán. Pero la ironía no perjudica al pathos; al contrario, la ironía subraya el aspecto patético», escribió Gustave Flaubert en el largo proceso de redacción (1851-1856) de La señora Bovary. Alarmados por su «invencible tendencia al lirismo», algunos amigos le habían aconsejado centrarse en «un tema banal, uno de esos sucesos que abundan en la vida burguesa». Al final, tanta sujeción al «tema banal» y tanta refutación del «lirismo», volcadas en la historia de un adulterio en una ciudad de provincias, le valieron un proceso por «ofensa a la moral y a la religión».
Los primeros relatos protagonizados por el emblemático personaje de Sir Arthur Conan Soyle se reúnen en esta edición conmemorativa para celebrar el 125 aniversario de su primera publicación. Las ilustraciones originales de Sidney Paget acompañan las historias como lo hicieron en la revista Strand a finales del siglo XIX. En esta edición permite saborear el atractivo original de un libro que consagró inmediatamente al detective más famoso del mundo.
La presente edición ofrece la más célebre recopilación de cuentos tradicionales del Oriente Medio. Relatos llenos de aventura y fantasía en los que encontraremos increíbles genios, mago de una maestría excepcional, espíritus fantásticos, efrits con terroríficos poderes, lugares, ciudades y palacios increíbles, viajes inauditos, criaturas insólitas, héroes inmortales, tesoros indescriptibles, tragedias y leyendas inolvidables, enseñánzas didácticas... y todo ello en historias narradas admirablemente que ya son célebres en la cultura occidental: Simbad el Marino, Aladino y la lámpara maravillosa, Alí Babá y los cuarentas ladrones.
El 21 de noviembre de 1869 un estudiante radical de la Escuela de Agricultura de Moscú, Iván I. Ivánov, era asesinado por cinco de sus compañeros, miembros de la sociedad secreta Justicia Popular, que tramaba una revuelta para el 17 de febrero de 1870 (noveno aniversario de la liberación de la servidumbre). Dostoievski se inspiró en este hecho para Los demonios (1872), tal vez la primera novela sobre una «célula terrorista». Aunque la intencionalidad política es evidente, el caos y la destrucción que recrea surgen de una sátira de costumbres tan hilarante como hiriente que poco a poco se va transformando en una tragedia clásica. La nueva traducción de Fernando Otero recupera en su integridad el gran estilo y la fuerza de atracción de esta obra maestra.
La historia de un joven abocado al suicidio por la infelicidad del desamor es el hilo argumental de la primera gran novela trágica europea. Basada en el desencanto amoroso sufrido por el propio Goethe, el libro alcanzó una gran fama como fundador de lo que más tarde se llamaría literatura confesional. Su sensible exploración de la mente de un artista en lucha contra la sociedad y escasamente pertrechado para hacer frente a la vida le otorga el valor de una obra maestra sin par. José María Valverde llevó a cabo la más fiel y preciosa traducción a nuestra lengua de este clásico imperecedero, que recogemos aquí siguiendo la edición canónica realizada por Waltraud Wiethölter y Christoph Brecht, cuyo trabajo ha sido avalado durante años por los círculos académicos internacionales.
Marianela es una joven pobre, deforme y menospreciada por todo el mundo. Sólo encuentra consuelo y un hombro en el que apoyarse en Pablo, el hijo ciego del dueño de las minas de Socartes, a quien la desdichada muchacha hace las veces de lazarillo. Sus paseos y sus conversaciones devienen en un lazo que parece inquebrantable, y Pablo promete a Nela casarse algún día con ella. Sin embargo, la posibilidad de un remedio para su ceguera hará tambalear los cimientos de un amor que trasciende toda apariencia y posición social.