Entre los trastos viejos de una buhardilla, en el interior de un reloj adquirido a un anticuario, o cualquier día de invierno en el patio de un apacible internado, lo Extraordinario o Innombrable acecha en silencio desde su discreto escondite. Mi hermana Elba y Los altillos de Brumal son una flagrante incitación al viaje. Un viaje por los caminos de la memoria, por misteriosos espacios en los que "se está sin estar", por mundos cotidianos cuyos límites no son tan claros y estrictos como pudiera parecernos en un principio.
Las hermanas McAllen 1. Elle salvó la vida a Grayson cuando eran jóvenes. Lo que no sospechaba es que este era un marqués que tenía sus propios planes: se casaría con ella, pero no estarían juntos hasta la edad de veinticinco años para poder tener antes un heredero que no fuese de ella.
Diez años después, Elle tiene dos cosas muy claras: que el secreto que su marido esconde de aquella noche es más grande de lo que imaginaba y que lo odia con todo su ser por no haber querido saber nada de ella durante todo este tiempo.
Para Grayson, su esposa era una mujer sosa, sin gracia y a la que nunca desearía? hasta que sus miradas se entrelazan y ante él descubre a una mujer fiera y guerrera. Al final parece ser que estar casados no es tan tedioso como el marqués esperaba, sobre todo después de que Elle lo reciba con una daga en el cuello? No, definitivamente no se va a aburrir con su adorable mujer.
En su remota mansión de los Pirineos, los Watson se preparan para celebrar las fiestas navideñas como una familia cualquiera: reencuentros esperados, mucha comida y bebida y la firme promesa de no hablar de política. Pero los Watson no son una familia cualquiera, ya que entre sus miembros se encuentran los tres inspectores de policía más reconocidos del país: Richard Watson, patriarca y sabueso a la antigua usanza; Eugenio Watson, su hijo, obsesionado con el análisis exhaustivo y científico de la escena del crimen, y Florencia Watson, su peculiar y perspicaz nieta.
Cuando un grito corta el aire helado de la mañana de Navidad, la mansión de los Watson se convierte en la escena de un crimen. Miriam, la hermana mayor del clan, ha aparecido muerta en su cuarto, sobre un charco de sangre, pero sin herida alguna, y con marcas de haber sido estrangulada. Solo hay algo seguro: el culpable se encuentra dentro de la casa. Richard, Eugenio y Florencia -abuelo, hijo y nieta-, tendrán que poner a prueba sus diferentes métodos para resolver el caso antes de que el asesino ataque de nuevo.