En 1992, la ya anciana Chiyo Uno publicó la historia de Kazúe, una muchacha que, tras protagonizar una indiscreción amorosa, acaba escapando de su hogar. La narradora la sigue hasta Tokio, describe su vida hasta pasados los treinta y cinco años y se pregunta, en una suerte de hipnótico vaivén, las razones por las que Kazúe obró, decidió y sintió. El efecto es de una fuerza sorprendente y las frases cortas, sincopadas y estrictas parecen intentos de respuesta, siempre provisionales, a esa incesante inquisición.
En 2010, Serena y James regresan a Baltimore desde Filadelfia, donde ella ha conocido a los padres de él y ha podido hacerse una idea del concepto tan distinto que ambos tienen de la familia. Durante el viaje, Serena revisa el pasado de la suya. Contada en varios tiempos, la historia de los Garrett comienza en 1959, cuando su abuelo Robin hace algo insólito: dejar el negocio en manos de su ayudante y disfrutar de unos días con los suyos en una cabaña del lago Deep Creek. Son las primeras vacaciones familiares, pero para entonces están ya muy alejados los unos de los otros: su mujer, Mercy, se debate entre su pasión por la pintura y hacerse cargo del cuidado del hogar, como dicta la sociedad; sus hijas adolescentes, Alice y Lily, no pueden ser más opuestas, y en cuanto al benjamín, David, anhela escapar de la órbita familiar, aunque nadie entiende por qué. Con el paso de los años, todos irán descubriendo la imposibilidad de liberarnos de quienes nos aman, y lo cercana y a la vez desconocida que resulta cada familia para sí misma.
La expedición de Lewis y Clark por el río Missouri supuso para los Estados Unidos una gesta equiparable al primer viaje de Cristóbal Colón al continente americano
En enero de 1803 el presidente de los Estados Unidos, Thomas Jefferson, solicita al Congreso fondos para enviar una expedición que, partiendo de San Luis, remonte el río Missouri y atraviese el norte del continente americano hasta alcanzar las costas del Pacífico. No se tenía una idea exacta de cuántos kilómetros habría de recorrer la expedición, ya que tendría que cruzar territorios donde el hombre blanco apenas había pisado.