Una tarde, cuando Roberto Lanza se dispone a recoger a su hijo de cinco años a la salida de un colegio madrileño, la profesora le pide explicaciones sobre una sospecha de pedofilia que ha provocado algo que ha dicho el niño. Este es el desencadenante de una historia híbrida entre el thriller psicológico, la novela de corte social y una trama de estirpe kafkiana con un ritmo frenético y alta tensión narrativa. El entorno juzga sin pruebas y la culpa se cierne sobre la vida del protagonista, como en El proceso, convirtiéndola en un repentino infierno donde ni el amor ni las amistades son territorio seguro. En el patio del colegio cualquier comentario es fuente de paranoia en la psique compleja y atípica de Roberto Lanza. La encrucijada que se le ofrece lo lleva por caminos de alto riesgo y decisiones que casi nadie entendería.
Condenado por un crimen de sangre, el oficial romano Lucio Fedro tiene la peligrosa misión de seguir los pasos de un hombre del que todo el mundo habla pero del que poco se sabe: Jesús de Nazaret.
No hay rincón del Imperio donde no se oiga su nombre. Unos dicen que es un revolucionario; otros, un simple profeta; él afirma ser "el hijo de Dios". Lo que está claro es que ese hombre está desafiando el poder de Roma y Lucio deberá desentrañar los misterios que rodean su figura al tiempo que se enfrenta a las sombras de su propio pasado.
El Profeta es la obra maestra del poeta y pintor Kahlil Gibran (1883-1931), uno de los grandes innovadores de la literatura árabe. En 26 sermones poéticos, Gibran destaca temas eternos como el amor, la alegría y la tristeza, la libertad, el bien y el mal, la oración, la fe y la muerte. La convicción que emana de esta obra es que el amor puede herir, pero también puede traerte un gran éxtasis. Este libro es un testimonio de notable compasión, perspicacia y esperanza. Además, tiene un mensaje atemporal, accesible a un gran número de lectores por su sencillez.