La poesía de Rafael Cadenas (Barquisimeto, Venezuela, 1930) se muestra en el panorama de la poesía en lengua española durante las últimas décadas, como una de las más sólidas, originales y orgánicas, y así se ha visto reconocida, pues son numerosos los premios que ha merecido.
Cada nuevo libro suyo es una sorpresa y un estímulo para la inteligencia. Su lenguaje preciso y depurado, que no concede ninguna tregua al conformismo ni a la complacencia, es una convulsión de la clarividencia y un ataque a la resignación: la palabra es la última esencia de la poesía y el único camino para reencontrarnos con el otro y con el todo.
«Juan Gabriel Vásquez ha mostrado con frecuencia su amistad con la poesía. Por eso quiero precisar que, aunque Juan Gabriel sea un gran novelista, lo que publica ahora no es un libro de poemas escrito por un novelista, sino un libro escrito por un poeta. Cuaderno de septiembre nació como una necesidad con la intención de que la poesía hiciese sus preguntas sobre los que decimos cuando decimos soy yo, sobre lo que dicen las cosas y sobre lo que saben de nosotros las palabras».
Basho no habría oído zambullirse la rana y hacer ruido en el agua sin el permiso del indecible Tao. * El Tao lo que hizo fue jugar con Basho, la rana y el agua para facilitarle al poeta el gran hallazgo.