Viazovnín, un hombre de mundo al que la fortuna ha dejado de sonreír, decide volver a la finca familiar, donde entabla amistad con su vecino Krupitsyn, a pesar de que poco tienen en común: uno es culto y elegante, y el otro, descuidado regordete y poco leído. Los dos amigos dejan pasar los días tranquilamente, hasta que Krupitsyn aconseja a Viazovnín que se case y que ponga orden en su vida, y se ofrece para presentarle unas cuantas candidatas que bien podrían merecer su consideración. Pero ¿cómo elegir a la más conveniente? Y, sobre todo, ¿qué supondrá la aparición de un mujer en su amistad, hasta entonces inquebrantable?
El señor March ha tenido que marcharse a la guerra y sus hijas se han quedado con su madre, su tía y sus amigos, durante un invierno en el que tendrán que aprender muchas cosas. Meg, Beth, Amy y Jo, las cuatro hermanas March, tienen intereses muy distintos, pero tratan de convivir lo mejor posible y afrontar los cambios que supone crecer y hacerse un lugar en el mundo. Y más siendo mujeres.
En un armonioso tejido de referencias y correspondencias, Aki Shimazaki ahonda en heridas de la infancia nunca cicatrizadas. Al frente de una próspera empresa fundada por su abuelo, Gorô está casado con una mujer de buena familia y es padre de dos hijos, para los que tiene claras ambiciones. Tiene dos amantes, se rodea de importantes clientes en bares y exhibe con orgullo fotos suyas con celebridades. Aun creyendo que siempre merece más, Gorô piensa que ha tenido éxito en la vida. Sin embargo, el día en que sus convicciones se tambalean una a una, se ve obligado a mirarse francamente al espejo, probablemente por primera vez.