Alberto Savinio (Andrea de Chirico) representa una de las expresiones más afortunadas del Surrealismo. Savinio cuenta que un día de 1937, en Paris, André Breton le dio a leer un escrito suyo donde decía que tanto él como su hermano, el pintor Giorgio de Chirico, eran dos de las expresiones más importantes de ese extraño arte llamado Surrealismo. Palabras lisonjeras las de Bretón, pero que podrían confundir a los lectores de este peculiar escritor italiano. En todo caso el surrealismo de Savinio sigue sus propios cauces: «Mi surrealismo», dice Savinio, «como testimonian muchos de mis escritos y de mis pinturas, no se contenta con representar lo informe y con exprimir el inconsciente, sino en darle forma a lo informe y conciencia al inconsciente». Con estos cuentos, Alberto Savinio nos muestra una de las formas más originales del surrealismo.
Si, como dijo Alfonso Reyes, el ensayo es el centauro de los géneros, la crónica es un mestizo más exótico o salvaje: el grifo de la literatura. Este libro es una jaula sin barrotes donde merodean algunas de esas criaturas: la marchita eternidad de Acapulco y la vocación de Mazatlán como food court del alma; una temporada de rockstar en el desierto y un recuerdo del Mundial de Alemania 2006 robado por el autor a un examante de su novia; un hotel en Shanghái donde toca la banda de jazz más antigua del mundo y la visita de la reina de Inglaterra al puerto de La Paz, Baja California Sur; el brutal asesinato de una adolescente chilena en la región del Maule y un retrato a mano alzada del Fiscal de Hierro, persecutor de guerrilleros suicidas, homeópatas marxistas y gavillas narcomatriarcales que protagonizó la lucha contra la delincuencia organizada en los años setenta en Nuevo Laredo.
Las ocho narraciones de este libro realizan una de las suertes mayores de la literatura: ir de lo íntimo a lo general, o viceversa. También nos recuerdan que no hay promesas sin resaca.
Las vacaciones de verano de una familia británica de clase media están a punto de sufrir una violenta sacudida. El mujeriego profesor Michael, su esposa Eve —una escritora de éxito— y sus dos hijos reciben de forma inesperada la visita de una misteriosa mujer. Nadie sabe quién es ni de dónde ha salido, si es un ángel o un demonio, pero todos quedan profundamente subyugados por su presencia. Lo único claro es que su ciclónica y desconcertante aparición alterará sus vidas, forzándolos a un desenfrenado viaje interior.
Ganadora del Premio Whitbread y finalista del prestigioso Premio Booker, Accidental es una hipnótica y sorprendente novela con la que Ali Smith se ha consagrado como una de las voces más renovadoras y osadas de la narrativa anglosajona actual.
Cinco mujeres: cuatro están vivas, tres son forasteras, dos son hermanas, una está muerta. Y todas han pasado alguna vez por el Hotel World, que ahora nos acoge para mostrarnos una noche de sus vidas. Por los pasillos van desfilando sus esperanzas y sus desencantos, alojados en la memoria de ese lugar. Cada una se cruzará con las demás sin reparar en la casualidad de sus encuentros.
Juego, desafío, inventiva desbordante... Esta novela es una alquimia de mundos opuestos que chocan para dar como resultado una parábola moderna sobre la comunicación y la indiferencia y, finalmente, una defensa del amor.
“Él es el único que hace palpitar mi corazón y bombear mi sangre. El único que enciende mis venas con un calor abrasador, como si la leña estuviera ardiendo en mi interior. Es todo por él. Para él”
Dolor. Siempre había dolor.
De alguna u otra manera las noches de Trish Trainor se convertían en su peor pesadilla. Su padre la usaba como saco de boxeo, la mantenía encerrada en su propia casa para complacer sus deseos de control, fingiendo que tenía todo el derecho de tratarla como basura desde que su madre murió.
Estaba acostumbrada a ello.
Sin embargo, cuando el problema empeoró fue su pequeño hermanito quien la salvó de ser devastada en mente, cuerpo y alma. Tuvieron que correr, era su única opción o su padre arremetería contra Devan. Era solo un niño.
Así que lo hicieron, y solo bastó una caída y una enorme herida en su pierna para aterrizar en la vida de su vecino.
Jaxon Daniels fue testigo de cómo lentamente sus padres se destruían a sí mismos. De cómo la droga y el alcohol los empujaban a una inminente destrucción, convirtiéndolos en cáscaras vacías que deambulaban y apenas se alimentaban. Lo dejaron solo a cargo de todo, de su hermanita en muletas y el recuerdo de su gemelo fallecido a la edad de seis años. Sin ningún asomo de apoyo o cariño, sus padres lo abandonaron cuando apenas era menor de edad.
Jaxon Daniels cuidó de su hermanita por sus propios medios, sin pedir ayuda. Hizo cosas de las que nunca antes se había creído capaz y, con el máximo esfuerzo posible, salió adelante.
Pero ahí estaba ella, un alma tan desesperada como la de él, que buscaba ayuda.
Entonces, la repentina reaparición de Trish Trainor en su vida cambió todo y ahora tenían que vivir escondidos para que el padre de Trish no sospechara. Jaxon Daniels fingió llevar una vida normal mientras sus sentimientos por la exniñera de su hermanita crecían y los peligros de tenerla en su casa crecían cada vez más.
Los protegería. Eran suyos, su familia.
Y todo lo que pudo hacer Jaxon fue zambullirse en el laberinto, en busca de una salida de la miseria que llevaba en su alma rota y la salvación de las personas que amaba.
Trilogía Mío #2
Cleo se pasa el día escribiendo sobre historias de amor..., pero ninguna es la suya.
Cuando la editora jefa de su columna de consejos amorosos le pide que se «case consigo misma» en una remota isla irlandesa, Cleo accede. ¿Una aventura romántica en solitario en un paraje idílico? ¡No hay problema!
Sin embargo, cuando se instala en su lujosa cabaña, aparece un estadounidense alto, moreno y testarudo que insiste en que es él quien tiene reservado el pequeño refugio.
Mack se niega a irse y Cleo tampoco cede. Y, cuando una tormenta se les echa encima, no les queda otra que guarecerse juntos. Por lo menos solo será una noche...
Pero ¿y si una noche en la isla es solo el principio?