Tras el formidable éxito de público y crítica de sus dos primeras novelas, Normas de cortesía -escogida por The Wall Street Journal como uno de los mejores libros del año 2011 y ganadora del Premio Fitzgerald en 2012- y Un caballero en Moscú -que se mantuvo dos años en las listas de The New York Times-, Amor Towles vuelve con una historia colosal sobre el viaje iniciático de cuatro jóvenes por el corazón de Estados Unidos durante la década de los años cincuenta.
Contada desde múltiples puntos de vista y poblada por un variado elenco de personajes magnéticos, desde vagabundos que malviven entre raíles hasta aristócratas del Upper East Side, La autopista Lincoln es una novela arrolladora de encuentros y desencuentros, un azaroso tránsito de la juventud a la edad adulta.
En este primer tomo empieza a adquirir forma la figura de la mujer como narradora oral y como receptora, pasando por el importante papel que juega el lenguaje en la consumación de la Conquista y por Bernal Díaz del Castillo, privilegiado cronista que lo mismo enarbola la pluma que las armas, hasta llegar a la figura central de los estudios de la autora: Sor Juana Inés de la Cruz, heredera de la callada tradición de las anónimas monjas escritoras. Glantz demuestra cómo la conquista de la escritura femenina se gesta en el más insospechado rincón del mundo: el claustro. En este fértil recorrido crítico la también novelista ha sabido desentrañar insospechados secretos de la época y sus letras, por ejemplo, del papel decisivo de las mujeres -concretamente las monjas-, que si bien no serían reconocidas como "escritoras", contribuirían a la definitiva comprensión de los aspectos social, cultural, político y religioso de su tiempo.
Una novela romántico-erótica rodeada de situaciones divertidas, llenas de sensualidad y seducción y una trama repleta de trampas, errores y mucha química sexual.
«Me llamo María Asunción Peralta de la Merced y Luengo Medina. ¿A que es elegante? Claro, en mi círculo todos tenemos nombres similares, aunque cuando cumplí los quince elegí uno más abreviado: Sun.
Hay quien piensa que crecer en una familia adinerada y con la vida resuelta es una maldición. ¡Ja, ja, ja! Es lo mejor. Disfruto de las comodidades, recibo una sustanciosa asignación de la empresa familiar que dirige mi padre y sólo me preocupan dos cosas: mis amigas y el hombre de mis sueños.
A las primeras las tengo siempre a mi lado. El segundo se me está resistiendo, la verdad. Llevo más de diez años persiguiendo a Gaudioso; sí, ése es su nombre, no os riais. Nada más conocerlo suspiré por él y empecé a llamarlo Gaudi, mucho más glamuroso. Es el mejor amigo de mi hermano y tarde o temprano estaremos juntos. En breve tendré la oportunidad definitiva...»
Esta es la historia de tres mujeres que lo han perdido todo.
Incluso el miedo.
Por eso son tan peligrosas.
Esta es la historia de una venganza imposible, sin ninguna posibilidad de éxito.
Esta es la historia de tres mujeres que se atreven a hacer lo que los demás sólo nos atrevemos a imaginar.
Algo muy poderoso está a punto de ocurrir.
Pier Paolo Pasolini siempre tuvo una fuerte vocación por dialogar con sus lectores, admiradores e incluso enemigos. A partir de 1960, la revista Vie nuove dedicará una sección para que el escritor italiano respondiera semanalmente a cartas de obreros, estudiantes, aspirantes a escritor o amas de casa en busca de consejo e inspiración, para compartir lecturas e incluso para polemizar con sus ideas y sus libros. Pasolini se muestra duro y comprensivo, amable y riguroso, implicándose con pasión en las respuestas a las cuestiones que le plantean.
Rachel Cusk relata en estas páginas sus primeras experiencias como madre y reflexiona con desacostumbrada franqueza sobre lo que supone esta etapa: un adiós a la libertad, al sueño y al tiempo, un viaje a las raíces del amor y una esforzada lección de humildad. La autora analiza brillantemente cuestiones esenciales relativas al embarazo y la maternidad, desde las ambivalencias y los sentimientos contradictorios que desarrollan las madres hasta las trampas que encierra el discurso mayoritario en torno a ese periodo, pasando también por la infantilización social de las embarazadas y las madres primerizas o la soledad del puerperio. Divertido, conmovedor y brutalmente sincero, Un trabajo para toda la vida es sin duda uno de los más brillantes libros sobre la maternidad que se han escrito en lo que va de siglo.