En el Panteón de los Marinos Ilustres de San Fernando ha aparecido el cuerpo de un joven soldado salvajemente mutilado. Una esvástica realizada con cortes aparece en el cadáver y el homicidio no tarda en acaparar la atención mediática cuando se filtra un dato aún más perturbador: el asesino dejó las tripas de la víctima a la vista, simulando con los intestinos un cordón umbilical.
Ezequiel Expósito, capellán castrense, inicia su propia investigación al tiempo que estrecha lazos con la madre del soldado, una venezolana llamada Natalia cuya vida ha estado sembrada de amarguras.
Este asesinato llevará a Ezequiel a descubrir la existencia de una misteriosa secta, pero también a redescubrir sus verdaderos orígenes y a una reflexión sobre lo que más le ha interesado en la vida además de Dios: el universo.
Obligada a un período de descanso forzoso, la comisaria Isabelle Bonnet, directora del grupo antiterrorista de París, regresa a Fragolin, un idílico pueblecito en el sur de Francia donde pasó su infancia. Situado en el interior de la Provenza y envuelto en campos de lavanda, Fragolin es un enclave tranquilo en el que nunca pasa nada, hasta que aparece el cadáver de una mujer en una villa, cuyo propietario, un joven inglés, ha desaparecido sin dejar rastro. La historia no llama mucho la atención de Isabelle: en su vida ha visto cosas mucho peores y está decidida a descansar. Pero a los pocos días, su superior le encomienda la investigación y le confía como ayudante a Jacobert Apollinaire, un torpe agente de la policía local cuya ocupación ha sido hasta el momento el archivo municipal y nunca ha participado en una investigación sobre el terreno. A pesar de todo, la pareja investigadora cambiará muy pronto de opinión: como comprobarán, el caso de la mujer asesinada y el inglés desaparecido no es, para nada, un simple crimen de provincias.
Gonzalo de Berceo ha llegado a Santiago de Compostela para participar, como tantos otros peregrinos, en la celebración del jubileo. Además, siente curiosidad por probar una nueva variedad de vino elaborada por su amigo Lope con uva mencía. Mientras asiste a la misa mayor en la catedral, contempla cómo un arcediano, presa de un delirio místico, se interpone al paso devastador del botafumeiro, que lo destroza para horror de los fieles que atestan el templo. Este episodio se suma a una serie de sucesos inexplicables que está diezmando el cabildo de la catedral, lo que llevará al arzobispo, antiguo compañero de estudios de Berceo, a pedirle ayuda. En una atmósfera inquietante en la que no faltan extrañas visiones, acusaciones de brujería y apariciones de la Santa Compaña, Berceo se enfrenta al caso ayudado por el gustoso vino que Lope y la tabernera Lupa no dejan de ofrecerle. Una lectura trepidante en la que la intriga y el humor se mezclan con el terror y la erudición histórica, y con la memorable aparición de un joven poeta: el futuro rey Alfonso X el Sabio.
¿Qué ocurre si cambiamos el pasado? ¿Puede reescribirse la historia?
Convertida en un bestseller internacional y aclamada por miles de lectores, El mapa del tiempo es una fantasía histórica tan imaginativa como trepidante, una historia de amor y aventuras que transportará al lector al fascinante Londres victoriano en su propio viaje en el tiempo.
Londres, 1896. Los logros de la ciencia parecen no tener límites. Así lo demuestra la aparición de la empresa de Viajes Temporales Murray, encargada de hacer realidad el sueño más codiciado del hombre: viajar en el tiempo. Ese anhelo que el escritor H.G. Wells había despertado un año antes con La máquina del tiempo, ahora es una realidad. Claire Haggerty vivirá una historia de amor con un hombre del futuro, mientras que Andrew Harrington podrá viajar al pasado para salvar a su amada de las garras de Jack el Destripador. Asimismo, no todos desean ver el pasado ni todos los viajeros del futuro tienen tan buenas intenciones. El propio H.G. Wells sufrirá las consecuencias de alterar la faz del tiempo cuando un misterioso viajero llegue a su época con la intención de asesinarlo para robarle la identidad de su novela, obligándolo a emprender una huida desesperada a través de los siglos.
En una serie de posts en un foro de internet, Parker, un joven psiquiatra, relata su paso por un sanatorio mental y su experiencia con un paciente muy particular. Un hombre de entre treinta y cuarenta años que ingresó siendo solo un niño y que se ha convertido en el paciente más antiguo y peligroso del centro, sin diagnóstico conocido. Todos los que han tratado con él o han intentado curarlo han enloquecido o se han suicidado. Los responsables del centro han acabado por confinarlo y solo permiten que el personal del hospital se le acerque cuando es estrictamente necesario, convencidos de que su reinserción podría ser catastrófica. Parker se hace cargo del caso, pero muy pronto las cosas empiezan a escapar a su control y se verá obligado a poner en entredicho todo aquello en lo que creía.
Sonya recibe la noticia de que su difunto padre tenía un hermano gemelo poco después de romper su compromiso matrimonial y perder su trabajo, así que, cuando descubre que su tío desconocido le ha dejado en herencia una mansión victoriana en la costa de Maine, decide instalarse en ella para descubrir por qué los niños fueron separados al nacer y la razón por la que todo se mantuvo en secreto.
La joven no tarda en darse cuenta de que en la casa ocurren cosas muy extrañas. Trey, el abogado amigo de la familia que la ayuda a instalarse, le confirma que el lugar está embrujado y le habla de Astrid, «la primera novia perdida», cuyo retrato decora el despacho de su tío. Sonya también ha heredado una maldición centenaria y un enigma que debe resolver para romperla.