A sus setenta años, la prestigiosa periodista se descubre a si misma preguntándose si es feminista. El camino hasta encontrar la respuesta es un espejo al que deberían asomarse todos los lectores.
En este lúcido ensayo, Alma Guillermoprieto se descubre interrogándose a sí misma sobre su feminismo. Su duda es a la vez un recorrido por su pensamiento, sus recuerdos y una serie de vivencias que van resignificándose a la luz del actual resurgimiento de la revolución de las mujeres: el #MeToo, las nuevas masculinidades, la ética.
Con su conocimiento excepcional de la realidad de América Latina, la autora hace una profunda reflexión sobre lo que significa ser feminista en un continente violento y patriarcal en el que las mujeres que han perdido la tierra, sus hijos y sus esposos deben defender su vida y la de otras mujeres como ellas. Su aproximación al feminismo es como su periodismo: libre de doctrina, repleta de preguntas y provista de las pistas necesarias para encontrar respuestas.
En el Japón tradicional, el arte de la guerra, así como las relaciones sociales, estaban oficialmente regidos por el Bushido, el código del honor de los samurais. Pero el Bushido tenía un lado secreto: el arte del Ninjutsu. Aunque los ninjas, expertos en infiltración, inteligencia, espionaje y contraespionaje, no estaban sujetos al Bushido, no obstante poseían unos valores y una tradición igualmente importante que les distinguía de los simples ladrones. Su arte, tanto invisible como indispensable, se transmitía en el seno de escuelas secretas, basándose en unos pocos manuales escritos en un lenguaje codificado. El Shóninki, redactado por el maestro ninja Natori Masazumi en 1681, es uno de los más importantes. Además de sus enseñanzas estratégicas -con unos principios que siguen siendo actuales- el Ninjutsu también aparece en este texto como una auténtica disciplina espiritual, demostrando un profundo conocimiento del ser humano y del mundo.
Esta versión comentada del Shóninki, por fin disponible en español, interesará por igual a los amantes de las artes marciales y la estrategia, así como a quienes apasiona la cultura japonesa.
Qué significa ser obediente a la naturaleza humana y al objetivo de la sociedad, y desobediente a todo tipo de ideales e ideologías políticas: he aquí el problema central de este conjunto de ensayos, reunidos por el autor poco tiempo antes de su muerte, en 1980, un manifiesto personal que sintetiza las ideas fundamentales de uno de los más importantes psicólogos y sociólogos del siglo XX. Fromm expone aquí su concepción de los requerimientos básicos para una vida humana plenamente realizada (necesidades de relación, de enraizamiento, de trascendencia y de identidad), y critica las estructuras sociales que obstaculizan su cumplimiento. Describe cómo las naciones técnicamente avanzadas han logrado un nuevo tipo de individuo -el homo consumens, un hombre consagrado a la posesión y al consumo, pero solitario, aburrido y ansioso: un hombre-organización peligrosamente obediente-y afirma que tanto el capitalismo como el comunismo totalitario se mueven hacia una burocracia industrial negadora de la vida, el primero por ignorar, y el otro por traicionar, los ideales de un socialismo auténticamente humanista en el cual los individuos prevalezcan sobre las cosas, la vida sobre la propiedad y el trabajo sobre el capital.