La dispersión de las semillas recoge cuatro proyectos de libro —inéditos en castellano— en los que trabajaba Thoreau antes de morir. «La dispersión de las semillas» es el principal: un texto que, en un momento en el que la generación espontánea o la permanencia de las especies eran lugares comunes, cuando no dogmas de fe, trata de demostrar de qué manera el viento, el agua y los animales participan en la creación y regeneración de los bosques.
Completan el volumen, preparado por Bradley P. Dean, tres escritos de la misma época y que complementaban ese gran estudio de las semillas: «Frutos silvestres», «Hierbas y pastos» y «Árboles forestales».
Este libro cuenta, además, con un prólogo de Gary Paul Nabhan, una introducción de Robert D. Richardson, jr., unas magníficas ilustraciones de Abigail Rorer y un epílogo de Marc Badal.
A finales del siglo XIX, buena parte de la humanidad se jactaba de haber dejado atrás los tiempos oscuros de la barbarie y la arbitrariedad política. Pero, pese al imparable avance de los movimientos democráticos, la mitad del género humano seguía sometida a un régimen de servidumbre insólito: despojadas de los derechos civiles más básicos y condenadas a cumplir una función meramente reproductiva, las mujeres eran un simple apéndice del hombre, al que tenían que entregarse en todos los órdenes de la existencia.
El filósofo John Stuart Mill y su esposa Harriet Taylor dedicaron buena parte de su vida a analizar las formas que había adoptado la dominación masculina y expusieron con rigor y valentía los prejuicios trasnochados, contrarios al espíritu liberal de la modernidad, en que se basaba.
En el presente volumen se recogen los dos textos más relevantes de ese proyecto intelectual: La esclavitud femenina de John Stuart Mill (1868), que fue traducido en 1891 por doña Emilia Pardo Bazán y del que ofrecemos una versión corregida y actualizada, y La emancipación de las mujeres (1851) de Harriet Taylor, que hasta la fecha no se había publicado en castellano.
Juan Villoro relata en La figura del mundo algunos pasajes memoriosos en torno a su padre, el pensador mexicano-catalán, Luis Villoro. Sin el afán de escribir una biografía en estricto sentido, Juan evoca aquí la vida singular de quien fuera filósofo, luchador social, zapatista y autor de una obra fundamental. En este libro hace una aproximación a una figura a la vez íntima y pública, adentrándose en las complejidades de cualquier vida, narrando con maestría instantes que se desdoblan para entender el ubicuo presente. Recupera así la esencia de un padre quien estuvo presente en la vida familiar de un modo intangible, un padre que debe ser indagado por un hijo que intuye sus afectos y renueva, de este modo, el pasado.
Escrito con gran sensibilidad y agudeza, este libro condensa el asombro y la emotividad de un autor para el que la escritura se convirtió en «una permanente carta al padre».
La búsqueda de la verdad es el inicio de un movimiento de elevación, de distancia, de libertad, de paz. La filosofía, su práctica existencial, es justamente esa forma de la acción y del amor (del amor a todas las cosas por su sentido verdadero). La erudición, la lógica o los métodos son los apoyos ulteriores de este acontecimiento espiritual, el cual, como todos los acontecimientos, no tiene su origen simplemente en el hombre, pero exige de este una tensión máxima, un punto máximo de la inquietud de su corazón. Los ensayos que se contienen en este libro ilustran momentos de filosofía. Su finalidad es la de animar a sus lectores a penetrar con valentía en ciertos textos y ciertos autores de nuestra riquísima tradición espiritual, sin dejarse intimidar por obstáculos fingidos (terminología complicada, abstracción extraordinaria, necesidad de una erudición enorme para entender algo, etc.). Para ello se recurre a una exposición apoyada lo más posible en los clásicos preferidos del autor, entre los que se encuentran Platón, Rosenzweig, Lévinas o Michel Henry.
Desde la aparición, en 1927, de su obra central Ser y tiempo, Martín Heidegger ha sido y sigue siendo considerado por amplios sectores de opinión como el filósofo más importante del siglo XX. Frente a esta sobrevaloración del filósofo de los Bosques Negros, Heleno Saña procede, en su documentadísimo libro, a una crítica de la filosofía heideggeriana, intentando demostrar que está basada en una tergiversación e instrumentalización sistemáticas de la terminología y los conceptos esenciales de la filosofía clásica. El resultado final de sus ejercicios hermenéuticos y sus continuos malabarismos lingüísticos, es un irracionalismo de índole claramente nihilista, por su culto implícito y explícito a la muerte. En este sentido es altamente significativo que a la biografía y a la filosofía heideggerianas pertenezcan su adhesión al nacionalsocialismo y la glorificación de Alemania como la “raza de los señores” por excelencia, tema al que Heleno Saña dedica la debida atención. Uno de los signos distintivos de este ensayo es el de la claridad con que expone sus tesis, de manera que el libro no está pensado solo para eruditos, sino para todas las personas interesadas en ampliar sus conocimientos culturales y filosóficos.
La filosofía en la época trágica de los griegos fue un proyecto de libro que quedó inacabado y en el que Nietzsche se propuso exponer los pensamientos de los filósofos antiguos en íntima conexión con sus vidas. Quiere trasladarnos al mundo concreto y vital en el que se insertaba la personalidad de estos filósofos y en el que surgió su pensamiento, para contraponer la fuerza ejemplar de sus personalidades como poder contrastante de inactualidad frente a los problemas del presente. De este modo, nos recuerda posibilidades nuevas de pensar y de vivir al hilo, sobre todo, de la relación entre arte y vida: el ser humano crea ideas, formas. ilusiones y apariencias con las que transfigura el mundo y hace soportable y aceptable la vida. Junto a este texto, se incluyen en el libro los Cinco prólogos a cinco libros no escritos, cuyos títulos son: Sobre el pathos de la verdad, Pensamientos sobre el futuro de nuestras instituciones educativas, El Estado griego, La relación de la filosofía schopenhaueriana con una cultura alemana, y El certamen de Homero.