Tras su extraordinaria biografía de Steve Jobs, el nuevo libro de Walter Isaacson cuenta la fascinante historia de las personas que inventaron el ordenador e internet; Los innovadores está destinado a convertirse en la historia definitiva de la revolución digital y en una guía indispensable para entender cómo sucede realmente la innovación.
¿Qué talentos y habilidades permitieron a algunos inventores y empresarios convertir sus ideas visionarias en realidades disruptivas? ¿De dónde vinieron esos saltos creativos? ¿Por qué algunos triunfaron y otros fracasaron?
En esta magistral saga, Isaacson arranca con Ada Lovelace, la hija de lord Byron, una pionera de la programación informática en la década de 1840. Además, presenta a las extraordinarias personas que crearon la revolución digital que nos rodea, gente como Vannevar Bush, Alan Turing, John von Neumann, J.C.R. Licklider, Doug Engelbart, Robert Noyce, Bill Gates, Steve Wozniak, Steve Jobs, Tim Berners-Lee o Larry Page.
Esta es la historia de cómo funcionan sus cerebros y por qué han sido tan inventivos, pero también de cómo su capacidad para colaborar y dominar el arte del trabajo en equipo les hizo aún más creativos.
Esta historia de los Reyes Católicos, que no solo se centra en los aspectos más curiosos y extravagantes de su reinado, trae una visión renovada y amena sobre la vida de los monarcas y todo lo que les rodeó desde que eran solo unos niños. Sus relaciones familiares, su educación, su llegada al trono y la construcción de las bases de un imperio que perduraría durante varios siglos tras el descubrimiento de América.
César Cervera, periodista y divulgador histórico, lleva al lector a recorrer una de las épocas más importantes de nuestra historia en la que se mezclan personajes como la Beltraneja, el Gran Capitán, Colón o el futuro Carlos I, para descubrir todo lo que no sabías sobre Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla.
En los preludios de la Primera Guerra Mundial, en pleno apogeo del colonialismo europeo, un agente del Gobierno británico se interna en la península arábiga con la finalidad de subyugar una inminente rebelión anticolonial.
El emisario es cuestión recorre, bajo un sol abrasador, amplias regiones desérticas. Trata con los enemigos del Imperio Británico, conoce sus constumbres y se gana su confianza. Se convierte en uno de ellos... y actúa de forma subrepticia a favor de los intereses de la metrópli, aunque le repugna tanto ejercer ese papel que acaba simpatizando con la causa árabe.
Las memorias que Obama relata en Los sueños de mi padre comienzan en Nueva York, donde se entera de que su padre ha fallecido en un accidente automovilístico. La inesperada noticia provoca en él un viaje físico y emocional que lo lleva de Kansas a Hawái y más tarde a Kenia, en una emotiva odisea que le permitirá conocer realmente a su familia, la amarga verdad de la vida de su padre y conciliar al fin las distintas partes de su fragmentada herencia.
Pese a que hay numerosas biografías históricas de algunos de sus miembros más reconocidos (Fernando el Católico, Alfonso el Magnánimo o Juan II de Aragón) faltaba una obra decisiva que recogiera toda la trayectoria de la familia Trastámara, de origen bastardo, desde Enrique II hasta Fernando el Católico. Ernest Belenguer ha realizado la investigación más amplia y definitiva de su carrera analizando las vicisitudes y consecuciones de los distintos reyes de Aragón (y Castilla) pertenecientes a este linaje y sacando a la luz sus fijaciones comunes y debilidades compartidas.
Pocos escritores han tenido una vida tan paradójica como H.P. Lovecraft, el excéntrico y solitario «escritor de espantos» de Providence. Considerado por todos como el gran maestro del horror sobrenatural contemporáneo, fue «el príncipe oscuro y barroco de la historia del horror del siglo xx», en palabras de Stephen King. Sin embargo, Lovecraft murió en el más completo anonimato, sin haber visto editado en vida ni un volumen con sus narraciones. Fue un misántropo incurable, y sin embargo fue muy apreciado por todos los que le conocieron, y se vio rodeado por un círculo de fieles admiradores que lucharon denodadamente para rescatar su obra del olvido. Intelectualmente, fue un convencido materialista científico, aunque también se dejó seducir por teorías racistas seudocientíficas, ideas que abandonó en sus últimos años para convertirse en una especie de demócrata liberal que consideraba ineludible el advenimiento del socialismo en una era futura.